Chapter Text
Chuuya suspira con frustración al leer nuevamente las palabras "alianza matrimonial" en una carta; ya es la décima en la semana y todos se comportan como si todavía vivieran en el siglo XVII y los omegas fueran únicamente monedas de matrimonio.
Cuando tenía 17 años hubo un pequeño incidente donde un traidor vendió un montón de información de la mafia en el mercado negro; entre esa información (por alguna razón) estaba el expediente médico de Chuuya, aunque la versión censurada por suerte. Desde entonces se volvió de conocimiento popular en el bajo mundo que Chuuya era un omega, aunque a decir verdad desde siempre se había sospechado: siempre existieron rumores de si el Rey de las Ovejas era un omega, pero jamás hubo una certeza.
Luego de ese fatídico día, las propuestas matrimoniales de hombres desagradablemente mayores, psicópatas funcionales y niños ricos de tercera generación no dejaron de llegar.
¿Quién no querría tener a Chuuya como su "esposa"? Después de todo, era guapo, fuerte, inteligente y poderoso; tener al manipulador de gravedad de tu lado era el sueño húmedo de los hombres con esos egos inflados, amantes del poder.
—Suficiente, estoy harto —dice para sí mismo, y se recarga en el respaldo de su silla.
"Tengo que pensar; un 'no' ya demostró ser insuficiente para que me dejen en paz", piensa Chuuya mirando el techo de su oficina. "Tengo que hacer algo que no puedan negar, algo como una competencia".
Chuuya enciende la pantalla de su computadora y abre Canva. Busca "invitaciones de boda" y selecciona una plantilla aleatoria.
Mira su pantalla un momento antes de teclear:
[Cacería por la mano de Nakahara Chuuya]
Recuerda muy vagamente a Mori hablando de ello una vez: cómo el antiguo jefe una vez le dijo que, al ser un omega, ya debería pensar en casarse y que podría organizarle una, asegurarse de que el alfa que se consiga sea apto, pues lo estimaba al ser su doctor personal.
"Y luego le di un ligero sedante porque estaba diciendo tonterías", recuerda que le dijo Mori. Nunca había pensado en esas cosas anticuadas; ha sabido de algunas cacerías, pero siempre son de familias ricas con costumbres raras.
Mira su prototipo de invitación; abajo del título decide agregar:
[Reunión informativa sobre la cacería: Viernes a las 3:30 p. m.]
Toma su teléfono y hace una llamada.
—Jefe, quiero tener una reunión con usted, Kouyou y Verlaine.
Mori, al otro lado de la línea, se traga el "Buen día" que estaba por decir; escucha a Chuuya serio, entonces asume que es algo relevante.
—Claro, ¿es urgente?
—No, pero es una reunión corta, probablemente máximo una media hora.
Chuuya escucha el ruido de papeles al otro lado; probablemente Mori revisando los horarios.
—Kouyou parece tener hueco en su agenda en tres horas; haré un hueco para ti.
—Gracias, jefe.
Mori se despide y ambos cuelgan. Chuuya entonces presiona un botón en su escritorio para encender su comunicador y llamar a su secretaria.
—¿Puedes llamar a Tachihara? Si está disponible, dile que venga; si no, déjale un mensaje para que venga a verme lo más pronto posible.
No espera respuesta y suelta el botón del comunicador, luego regresa la mirada a la invitación en Canva para acomodar la tipografía y revisar que todo esté bien hecho. Debe asegurarse de que parezca que Chuuya se está tomando esto en serio y no es solo una excusa para golpear hombres desagradables.
Unos 10 minutos más tarde, Tachihara entra a la oficina de Chuuya, quedándose en la entrada.
—Chuuya-san —saluda, mirando al ejecutivo que está observando la pantalla de su computadora.
—Tachihara, ven; necesito que hagas algo por mí.
Tachihara se acerca hasta quedar al otro lado del escritorio.
—¿Qué necesita?
Chuuya lo mira y sonríe, luego le hace una señal de que se siente. Tachihara, algo extrañado, lo hace. Chuuya no suele dar órdenes largas; su estilo es ir al punto para evitar cualquier error.
—Primero tienes que prometerme no juzgarme hasta que termine.
Tachihara se queda en silencio un momento y luego masajea el puente de su nariz; sabe que esto ya no es una situación laboral.
—Bien.
Chuuya voltea su monitor para que Tachihara pueda leer la invitación. Tachihara lee, su cerebro recibe la información, las millones de conexiones neuronales hacen su trabajo, y luego mira a Chuuya.
—¿Por qué?
Chuuya ya se esperaba esa pregunta, así que solo saca una libreta de un cajón de su escritorio y la abre, mostrando dos páginas de nombres en dos columnas.
—Desde que tengo 17, estas son las personas que me han enviado propuestas de matrimonio y la cantidad de veces que lo han hecho. Solo esta semana he recibido 10 propuestas, de las cuales 7 eran de personas que ya me habían propuesto algo antes —Chuuya cierra la libreta—. No aceptan un no por respuesta, entonces decidí que una competencia será mucho más efectiva para dejar mis deseos claros; así, cuando inevitablemente pierdan, me libraré de ellos.
Tachihara mira la libreta y luego regresa la vista a Chuuya.
—¿En qué necesita mi ayuda? —pregunta Tachihara; honestamente tiene algo de miedo de que la respuesta sea "Tienes que ser tú el que gane" o algo por el estilo.
No es que le disguste Chuuya, después de todo lo considera un amigo y quiere ayudarlo, pero ya hay alguien a quien ama y no se sentiría adecuado casarse con alguien, incluso si es solo un truco.
Chuuya pone una mano en su hombro.
—Eres un chico hábil y fuerte —dice, y Tachihara ya está viendo cómo rechazar la petición—. Necesito que seas mi guardaespaldas.
Tachihara se siente muy aliviado al escuchar eso. Tachihara es incluso más joven que Chuuya, entonces ignora casi por completo qué diablos es una cacería, así que asume que el omega debe tener un acompañante o algo.
"Es solo una formalidad", piensa Tachihara.
—Me sorprende que usted me pida eso.
Chuuya se encoge de hombros.
—Bueno, tengo que reunirme con estos hombres, y la mayoría son alfas. Por más que yo sea... bueno, yo, debo admitir que las feromonas de tantos tipos en un solo lugar, seguramente intentando imponer dominio, me harán sentir indispuesto, así que necesito a alguien que no se vea afectado por ellas esté ahí —responde—. Eres un alfa y también exmilitar, después de todo; sé que debes tener eso bien controlado.
Tachihara desvía la mirada; todavía se siente algo nervioso ante la mención de su trabajo de doble agente, aunque también se siente bastante halagado porque Chuuya confía lo suficiente en él para pedirle ser su guardaespaldas en un momento de potencial vulnerabilidad.
—¿Y quién será el ganador? —porque Tachihara asume que debe haber uno, ¿así es como funciona? Realmente no sabe; lo conoce muy vagamente.
—Nadie; ganaré yo. La caza durará dos días y si ninguno gana, entonces yo gano.
Tachihara asiente, pensando que eso suena totalmente a Chuuya.
—Entiendo.
—También tengo otro trabajo para ti —le dice Chuuya, esta vez poniéndose mucho más serio. Tachihara pone la espalda recta.
—¿De qué se trata?
—Por las características de la caza, esos hombres estarán muy cerca de mí, vigilándome e intentando tomar ventaja. Necesito que vigiles a Akutagawa y a Yumeno, y te asegures de que vayan a estar bien.
Tachihara se pone serio.
En la mafia había muchas incógnitas, y una de ellas era el segundo género de Akutagawa. Es un secreto que Dazai, en su momento, defendió con uñas y dientes, asesinando y torturando a cualquiera que intentara averiguar o involucrarse con Akutagawa. Dazai juraba que era un beta como Gin, pero la gente dudaba.
Tachihara sabe ese secreto; sabe que Akutagawa es un omega. Tachihara se enteró de una manera graciosa: estaba acompañando a Akutagawa a una misión y Akutagawa fue herido de gravedad; Tachihara tuvo que sacarlo de ahí y curar su herida, que estaba en su hombro y peligrosamente cerca del cuello. Tuvo que estabilizar su herida, así que debió quitarle el abrigo y la camisa, descubriendo la realidad al ver el parche que anulaba las feromonas.
—¿Por qué Akutagawa-niisan necesitaría protección extra? —pregunta Tachihara, mirando nuevamente la libreta.
¿Alguno está interesado en él también?
—Dazai, intentando esconder su segundo género, dejó completamente de lado entrenarlo en cómo lidiar con alfas siendo un omega; solo busca matarlos a la primera oportunidad —responde Chuuya—. Si llegan a intentar imponer dominio en Akutagawa pensando que es un beta, le irá mal, y no son personas que Akutagawa pueda matar tan fácilmente.
Tachihara asiente.
—Debo ser discreto, ¿no es así?
—Sí, no debe notarlo.
—¿Y usted?
—Yo estaré bien —responde Chuuya—. ¿Tienes alguna pregunta?
Tachihara se queda un momento pensando y luego asiente.
—¿Está seguro? ¿Qué pasa si pierde?
—Me casaré y mataré a mi esposo, así de simple —Chuuya se encoge de hombros—. ¿Qué van a hacer? ¿Meterme a la cárcel?
Tachihara duda un momento, pero vuelve a asentir.
—Entiendo.
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Chuuya entra a la sala de reuniones, mira a Mori y a Kouyou.
—Uno pensaría que Verlaine llegaría temprano, ya que vive en el sótano y no hace nada —bromea Chuuya, sentándose en una de las sillas.
Kouyou baja su taza de té y le pellizca la mejilla a Chuuya, un gesto cariñoso para los estándares de Kouyou. Chuuya sonríe ante ello.
—Debe estar llorando —menciona Mori.
—Yo solo tengo curiosidad de por qué no citaste a Pianoman. ¿Se pelearon? —pregunta Kouyou.
Chuuya niega con la cabeza.
—Tuve que tomar decisiones —dice Chuuya—. Si se lo digo a ustedes dos, solo se pondrán locos; si se lo digo a Pianoman, entonces todas las Bandas lo sabrán y solo podré hundirme en la locura.
—¿Entonces para qué Verlaine? —dice Mori, mirando a Chuuya ya con un rostro curioso.
Es bien sabido que entre los locos, el más loco es Verlaine, incluso cuando la depresión lo nerfeó.
—A él lo necesito para algo en específico.
—¿Para qué? —pregunta Kouyou.
—Bueno, comenzaré a hablar para explicarles todo —Chuuya suspira—. Voy a organizar una cacería por mi mano y, antes de que me levanten falsos, mi plan es ganar. Solo quiero que me dejen en paz.
—Me parece bien —dice Mori.
—Sí, bastante bien —acuerda Kouyou.
Chuuya los mira extrañado. Esperaba otra reacción, algo más como "¿Qué clase de tontería es esa?", especialmente cuando recuerda el desagrado de Mori cuando contó la anécdota de la caza.
—Tenía planeado enviar una invitación a las personas que me han hecho una propuesta —Chuuya se acomoda en su silla—. Pondré un tiempo límite de 48 horas, donde tendrán que cazarme.
Mori se pone algo analítico en ese momento.
—Puedes hacerlos firmar un acuerdo para que no te vuelvan a molestar. Aunque no tiene peso legal, podrías utilizarlo para rechazarlos nuevamente con mayor facilidad, y muchos lo dejarán para mantener algo de dignidad —Mori asiente—. ¿Qué planeas hacer exactamente?
Chuuya entonces conecta su tablet al HDMI y enciende el proyector. Se ve una presentación en la pantalla, pasa un par de diapositivas hasta que llega a la diapositiva adecuada.
—Al principio pensé en hacerlo a lo largo de la ciudad de Suribachi; la conozco de memoria y sería fácil, pero eso sería poner en peligro a las personas que viven ahí —Chuuya señala un punto en el mapa que está en la diapositiva—. Entonces decidí utilizar este terreno que tenemos a las afueras de la ciudad. Tiene una extensión considerable y me dará margen de maniobra.
—Con tu habilidad no será muy difícil, indiferente del terreno —menciona Kouyou, mirando la locación en el mapa.
—Esa es la cosa: no usaré mi habilidad —y ahí es cuando Mori y Kouyou lo miran con alarma. Chuuya solo levanta una mano en señal de que lo dejen explicarse—. No se alarmen, no estoy loco. Solo sé que si los humillo completamente, será menos posible que me vuelvan a molestar.
—Son una cantidad considerable de pretendientes, varios de ellos usuarios de habilidad. ¿Estás seguro? —cuestiona Mori.
—Sí —Chuuya pasa un par de diapositivas, el apartado de "preguntas frecuentes" con la primera opción: "¿Estás mal de la cabeza?"—. Verán, el reto será quitarme la gargantilla. Tienen que obtenerla y llevarla hasta una caja en la entrada de lo que será el terreno de caza. Yo puedo recuperarla y otros jugadores podrán robarla. Incluso si logran encontrarme y atraparme, solo tengo que evitar que se lleven la gargantilla.
—Entiendo. Entonces vamos a infiltrar a un par de jugadores para que te ayuden —propone Kouyou.
—No. No puedo hacer trampa en este juego; usarían cualquier cosa para no dar por válida mi victoria.
Entonces la puerta se abre. Verlaine entra a la habitación con tranquilidad.
—Perdón por la tardanza.
Y tras de Verlaine... Pianoman.
Y Chuuya con una maldita presentación de Canva sobre una cacería nupcial.
—Nakahara Chuuya —escucha a Verlaine y Pianoman casi al mismo tiempo cuando leen algunas de las preguntas en la diapositiva—. ¿Qué significa esto? —pregunta Pianoman.
Pianoman se mueve para sentarse a un lado de Mori, y Verlaine va al lado de Kouyou.
Chuuya solo suspira y se talla la cara con la mano.
—Resumen rápido: no me voy a casar, estoy organizando esto para humillar a mis pretendientes y que me dejen en paz.
Verlaine está por decir algo, pero Kouyou le tapa la boca, sabiendo bien que no será nada útil para la conversación.
Pianoman, mucho más moderado en su carácter, respira profundo antes de hablar.
—¿Y por qué no fui invitado a esta reunión, Nakahara Chuuya?
—¡Porque se lo dirás a los demás y no me dejarán en paz! —se queja Chuuya, desviando la mirada—. Y no me hables como si fuera un niño.
—No es eso —Pianoman suspira—. Simplemente me pone triste que no me hayas querido contar algo así de importante, Chuuya.
La mirada y expresión de Chuuya se suavizan ante sus palabras. Mira a Pianoman y se entristece un poco por haber herido sus sentimientos.
—Perdón, no quería preocuparte, ni a los demás —termina por ser sincero—. Solo es una estúpida caza.
Entonces Verlaine interrumpe el momento para hacer una pregunta.
—Sé que si me llamaste a mí es por algo en especial. ¿Qué es?
Chuuya mira a Verlaine. Se pasa el cabello tras la oreja.
—Necesito a alguien que vigile que nadie haga trampa en la caza. Solo puedo confiarte ese trabajo a ti.
Verlaine parece realmente feliz ante esa información.
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Tachihara mira a Akutagawa, que estaba en la sala de Black Lizard para charlar con Hirotsu sobre una operación que lo necesitaba específicamente.
Recuerda el día en el que se enteró de que Akutagawa era un omega. Esa noche, cuando llegó a su apartamento luego del trabajo, estaba Dazai Osamu ahí, sentado en su sillón, esperándolo.
Tachihara francamente ya se veía muerto. Por más reformado que estuviera Dazai en ese momento, Akutagawa seguía siendo su pupilo, prácticamente su cachorro, y Dazai era un desequilibrado mental.
"Tachihara", recuerda que le dijo, "hoy te has enterado de algo que no debías".
Tachihara no sabe exactamente de dónde sacó el valor de responder. Ni siquiera en el ejército te hacen lo suficientemente duro como para no estar nervioso ante uno de los pesos pesados de la ciudad.
"No iba a dejar que él se desangrara solo por sus ideas locas de seguridad", le dijo. Se arrepintió de la mayoría de sus palabras, pero luego dobló la apuesta: "¿Vino a matarme por salvarle la vida a Akutagawa-niisan?".
Dazai, para total sorpresa de Tachihara, lo miró con aprobación.
"Bien, tienes algo de columna vertebral, perro de caza", le dijo Dazai, poniéndole los nervios de punta. Esto había sido antes de que Mori lo desenmascarara como militar, entonces, a ojos de Tachihara, Dazai fue el primero en descubrirlo. "Y eso es justo lo que necesito: un perro de caza".
Tachihara lo miró con confusión un momento.
"¿Para qué?"
"Para Akutagawa, obviamente". Dazai sonríe, sus ojos fijos en los de Tachihara. "Ya no estoy en la mafia, entonces necesito a alguien que se encargue de él por mí".
Tachihara parpadea lentamente sin creer demasiado lo que está pasando. ¿De verdad lo están reclutando como niñera? Además, es niñera de alguien mayor que él.
Dazai se levanta del sillón, caminando lentamente hacia Tachihara. Le pone una mano en el hombro y se inclina para susurrarle.
"No es nada difícil. Solo tienes que matar a todo alfa que se acerque a Akutagawa con esa clase de intenciones", le dijo. Todavía recuerda el escalofrío que sintió en la columna, la sensación de peligro paralizante. "También tienes que proteger su secreto con tu vida. Nadie tiene que saberlo".
Tachihara se mantiene tranquilo en apariencia.
"Él es un hombre adulto, es capaz de decidir por su cuenta y cuidarse por sí mismo", responde Tachihara. "Yo aprecio mucho a Akutagawa-niisan como para faltarle el respeto a su autonomía de esa forma, así que voy a rechazar".
Dazai se pone recto, mirando a Tachihara. Tachihara nunca supo qué estaba pensando, pues Dazai solo sonrió, pero sus ojos se veían completamente sombríos.
—Tachihara —escucha que lo llaman, sacándolo de sus recuerdos. Es Akutagawa.
—¿Necesita algo, Akutagawa-niisan? —pregunta Tachihara, sentándose correctamente en el sofá.
—Sí. ¿Para qué te citó Chuuya-san en su oficina? Necesito saber si estarás ocupado en la semana para tenerlo anotado.
Tachihara sabe que no debe revelar la verdad, porque Akutagawa se pondrá algo loco.
—Chuuya-san me pidió ayuda con una operación. Aunque aún no hay una fecha fija, me necesitaría aproximadamente tres días. Me mandó un mensaje hace rato diciendo que me daría el horario cuando termine su reunión con el jefe.
Akutagawa parece satisfecho con la información, entonces solo asiente.
—Bien. Avísame en cuanto te lo diga.
Tachihara observa a Akutagawa retirarse de la habitación. Piensa en su conversación de ese día con Dazai, en cómo inevitablemente terminó poniendo un ojo encima de Akutagawa (Dazai amenazó con arruinar su misión de encubierto aunque esa ya no es una amenaza válida, y no quería morir después de todo), aunque debe admitir que nota que Akutagawa es sensible a las feromonas de alfas extraños, y eso es peligroso. No piensa que sea necesario que alguien más lo vigile.
Igual, inevitablemente terminó desarrollando un fuerte sentimiento de protección por él, y todo lo que le dijo Chuuya ahora lo tiene con los nervios de punta.
¿Realmente Akutagawa podría estar en peligro?
Notes:
Okey, las banderas están vivas aquí, así que esto fue lo que pasó en lugar de Storm bringer escrito como si fueran mis fics de 2015. (10 años)
Pianoman; Te pareces a Chuuya ¿Eres un familiar?
Verlaine: Su hermano mayor *preparado para proceder al homicidio*
Pianoman: Genial, tenemos noche de pizza en dos días, ven, se pondrá feliz de saber más de su pasado
Verlaine: ... ¿Noche de pizza?
Pianoman: Si, nuestro amigo Lipman saco una nueva película y vamos a verla
Verlaine: ¿Ustedes quieren a Chuuya?
Pianoman; Si, es como nuestro hermano menor, adoramos a Chuuya
Verlaine: ... Bueno
Así que los dejó vivir.
Ahora en algunos datos más serios y relevantes.
-Pianoman es un ejecutivo aquí, Ace en este au no pudo comprar su lugar (pq si no lo sabían él está ahí por el dinero) entonces Pianoman tiene su lugar
-Solo me leí Stormbringer en inglés (Spoiler yo no sé inglés) y me da miedo volver a leerlo, así que pido perdón por cualquier dato erróneo
