Chapter Text
Mareada, estresada, con cojera, apestosa; en eso se había convertido Alexandra “Lexie” Grey en tan solo cinco meses de internado en el Seattle Grace Hospital y ya estaba harta. Harta de sus jefes, no les enseñan y cuando lo hacen solo los regañan, sin contar que tienen un mes de castigo por intentar quitarle el apéndice a otro compañero, sabe que eso estuvo mal eso sí; y también harta de los demás internos, siempre se burlan de ella y no la respetan como profesional, son adultos no están en la escuela.
Así que aquí estaba, caminando hacia la oficina del jefe Webber, tal vez ya había decidido que no la quería aquí, para evitarle más sufrimiento a Meredith… y hablando del diablo, una vez que el jefe le permite entrar encuentra no solo a Webber, sino que está la Dra. Bailey, el Dr. Shepherd y la Dra. Grey.
“Tome asiento por favor, Dra. Grey” dice la Dra. Bailey haciendo un gesto a la silla junto a ella, Dereck y Meredith estaba en el sofá al lado de Miranda.
El Dr. Webber se ajusta en su asiento y toma una forma más seria, esto debe ser importante “Dra. Grey… Lexie, debo informarle que hace aproximadamente 2 horas Thatcher Grey, su padre acaba de ser ingresado al hospital. Los paramédicos dicen que se desmayo en el supermercado, se le realizaron pruebas de sangre que rebelaron altos niveles de alcohol. Lexie, él necesita un trasplante de hígado urgente; dado que no se le puede poner en el sistema, es posible que Meredith, Molly y tú se hagan pruebas para saber sí pueden donar…”
Su padre, porque tenía que estar aquí, el único lugar donde podía estar tranquila y a salvo; no podía ir al Seattle Press o al Mercy West, tenía que ser aquí, donde ella trabajaba, ¿Por qué dijo que vino? Se desmayó… pruebas de sangre… trasplante de hígado.
“Tengo que salir”
Todos los doctores presentes la llamaron, pero no prestó atención. Después de lo que pareció una eternidad de caminar por el hospital, entró por una puerta que iba hacia la escalera. Cada musculo de su cuerpo dolía y le faltaba el aire, esperaba tener un tiempo a solas y así poder regresar con el jefe. Se quita la bata de laboratorio dejando ver las vendas en su brazo izquierdo, que van desde su hombro hasta su muñeca.
“Lexie”
La chica se sobresaltó, de todas las personas que pudieron haberla visto corriendo no esperaba que fuera Meredith la que la siguió.
