Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationships:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2024-01-29
Updated:
2026-01-25
Words:
488,915
Chapters:
90/?
Comments:
112
Kudos:
47
Bookmarks:
4
Hits:
4,555

¿Qué hubiera pasado si?, la saga saiyajin sucedía en los 5 años de paz

Chapter 90: El poder de la Quinta

Chapter Text

Hola gente, espero que todos estén bien, el día de hoy les traigo un nuevo capitulo en un domingo que es un día muy inusual para mi subir episodios.

Antes que nada, he visto el trailer de dragón ball super 2 con la saga de Moro y estoy emocionado por ver cómo será la animación en comparación del manga, ademas todavía falta la saga de Granolla y ahí será cuando Black Freezer rompa el internet.

Como sea, la razón por la que subo hoy el capítulo, se suponía que ayer iba a subirlo, pero llegue cansado a casa y decidí dormirme y descansar.

Aun asi aquí esta el episodio, espero que lo puedan digerir y disfrutar, buen domingo y ahora si a leer.

El suelo bajo los pies de Cooler, en su imponente quinta forma, no solo se agrietó, explotó en una lluvia de esquirlas de obsidiana y polvo mineral mientras se impulsaba hacia adelante, la potencia de sus músculos acorazados generó una onda de choque sónica que precedió su carga hacia el bio-androide, su silueta, una masa de placas óseas blancas y piel púrpura, era la viva imagen de la muerte galáctica.

-¡ERES MÍO!-rugió el hermano mayor del tirano , su voz distorsionada por la máscara metálica de su forma definitiva, sonando como el choque de dos glaciares de hierro.

Cell, manteniendo una calma calculada, no esperó el impacto, con un destello de velocidad que desafiaba la percepción visual, desapareció justo cuando el puño de Cooler estaba a milímetros de su rostro, el bio-androide reapareció en lo alto del cielo teñido de violeta, flotando con una suficiencia que rozaba el desprecio, se creía a salvo, lejos del alcance del hermano mayor del tirano , pero esa fue su primera subestimación del linaje de Cold y Snow.

Cooler no se detuvo a recalibrar, usando la propia inercia de su carga, pivotó en el aire con una agilidad antinatural para su tamaño y cayó de golpe sobre su oponente, el impacto fue seco y devastador, la rodilla de Cooler se enterró profundamente en el abdomen de Cell, expulsando el aire de sus pulmones bio-orgánicos en un jadeo sordo.

La fuerza del golpe no se disipó, Cooler enganchó a su presa y la monstruosidad verde fue arrastrada indefensa a través de la zona urbana del planeta, atravesaron varios edificios debilitados por la guerra previa, el concreto se deshacía como si fuera arena y las vigas de acero se retorcían al paso de los dos combatientes, las ruinas vacías se derrumbaron tras su paso en un efecto dominó de destrucción total, hasta que Cooler finalmente detuvo su caminata de demolición.

Con un movimiento despreciativo, Cooler aflojó su agarre, permitiendo que Cell se proyectara hacia adelante lo justo para que el androide intentara recuperar el equilibrio, pero antes de que Cell pudiera siquiera tocar el suelo, el Demonio del frio se elevó un par de metros y uniendo sus manos en un mazo de fuerza bruta, golpeó al bio-androide contra la tierra con un doloroso y masivo golpe de martillo directo en la cabeza.

Cell se estrelló contra el lecho de roca con una violencia que generó un pequeño sismo, Cooler, suspendido en el aire, giró con una elegancia depredadora para buscar el mejor ángulo mientras su oponente se hundía en el cráter, una vez que tuvo la mira lista y el blanco fijado, Cooler soltó una risa cruel, un sonido carente de cualquier rastro de piedad y se lanzó directo al suelo a toda velocidad, convertido en un proyectil de destrucción masiva.

El instinto de supervivencia de Cell, derivado de los guerreros más aptos de la galaxia en este momento, reaccionó en el último segundo, el bio-androide se apartó con un movimiento espasmódico justo cuando el demonio del frio destrozó el paisaje con su puño, creando una fisura que dividió la calle en dos de la cual hizo que temblara por completo el paisaje.

Recuperando la verticalidad, el bio-androide aseguró su equilibrio sobre la superficie que aún temblaba bajo sus pies, frunció el ceño, clavando sus ojos venenosos en Cooler, mientras el odio comenzaba a hervir en sus venas, Cell no era de los que aceptaban la humillación fácilmente, extendió la palma de su mano y comenzó a canalizar su Ki, una poderosa lanza de energía roja, la lanza maligna, comenzó a formarse, la jabalina de luz roja chisporroteó y brilló con una intensidad cegadora antes de que el monstruo la lanzara con un grito de guerra hacia el pecho de Cooler.

El ataque atravesó la densa nube de polvo que rodeaba la mira de impacto, dándole a Cell una línea de visión clara por un breve instante, sus ojos se abrieron de par en par al ver que Cooler atrapaba el ataque sin el más mínimo esfuerzo con su enorme mano enguantada en hueso.

-¿¡Qué?!-exclamó Cell, su voz cargada de una incredulidad genuina.

Los ojos de Cooler brillaron con una luz carmesí antes de que el ataque de energía fuera aplastado y disipado en el agarre del hermano mayor del tirano , como si no fuera más que una molesta chispa.

-La técnica característica de Udon siempre fue defectuosa-sentenció Cooler, su voz resonando con una autoridad gélida-Aunque su dominio del control de la energía merece ser destacado, tu dominio de sus técnicas es simplemente ridículo, eres un parásito patético que recolecta las migajas de otros para intentar construir una grandeza que nunca te pertenecerá-

El Demonio del frio se río con arrogancia mientras empezaba a caminar lentamente hacia Cell, cada paso suyo hundiendo el suelo, la frustración de Cell, aunque evidente en el temblor de su mandíbula, pronto quedó oculta tras una sonrisa astuta y pretenciosa.

-Tengo muchas más técnicas que aún no has visto, Cooler, puede que tu poder bruto haya aumentado tras tu transformación, pero ¿qué importa todo eso si eres tan arrogante e ingenuo como el resto de tu familia? Freezer y tu padre cayeron por ese mismo error y tú vas por el mismo camino-

-El problema es pensar que solo porque comparto la misma sangre que ellos, piensas que me parezco en algo a mi familia-respondió Cooler, su tono volviéndose peligrosamente bajo.

En un estallido de velocidad vertiginosa, Cooler cerró la distancia para enfrentarse a Cell de frente, literalmente, en un movimiento que buscaba la máxima humillación, chocó su cabeza blindada contra la de Cell, el sonido del impacto fue como el choque de dos bolas de demolición, mientras Cell gritaba de agonía por el golpe que casi fractura su cráneo, el agarre de hierro de Cooler se cerró alrededor del cuello del monstruo, cortando sus gritos con un ahogo seco y violento.

-Por ejemplo...- siseó el actual líder del tratado de comercio interplanetario.

Sin soltarlo del todo, el actual líder del tratado de comercio interplanetario golpeó con la rodilla el estómago de Cell repetidamente, haciendo que la criatura se doblara sobre sí misma y aullara de dolor sordo mientras Cooler finalmente soltaba su garganta, Cell, desesperado por crear distancia, respondió balanceando su cola hacia adelante con la rapidez de un escorpión, en un intento desesperado de apuñalar a su enemigo con su aguijón de absorción.

Cooler, cuyos reflejos estaban en su punto máximo, se giró hacia un lado con una gracia letal, agarró la cola de Cell en pleno vuelo, sintiendo la textura quitinosa bajo sus dedos, con una demostración de fuerza sobrehumana, giró de nuevo sobre su eje para tirar del caza verde del aire, haciéndolo girar sobre su cabeza como si fuera un juguete antes de lanzarlo con toda su potencia de vuelta al suelo.

Esta segunda parte del combate escala en complejidad técnica y estrategia.

Cell irrumpió en una de las últimas calles que aún quedaban en pie de este pueblo, emergiendo de las profundidades como un volcán en erupción y levantando secciones enteras de placas de asfalto agrietadas bajo tierra, los cimientos de la ciudad gemían bajo el peso de su energía, Cooler permaneció suspendido en el aire, con los brazos cruzados y una calma imperial, vigilando el suelo con ojos analíticos, buscaba el inevitable contraataque de un oponente que se sabía acorralado.

El contraataque no se hizo esperar, llegó en forma de una ráfaga de bolas de energía dorada que rasgaron el aire, volando hacia Cooler en una línea imposible y rectilínea, era el legendario ataque de Nappa el bombardero DX, pero en cantidades grandes, una técnica diseñada para el exterminio, imposible de esquivar por su velocidad y teóricamente, imposible de desviar debido a la disposición perfecta de las ocho esferas alineadas una detrás de la otra, cubriendo cualquier ángulo de escape.

Sin embargo, Cooler no era un guerrero que confiara en la huida, desde la punta de su dedo índice, el Demonio del frio lanzó un único y penetrante Rayo de la Muerte, el haz púrpura, delgado como una aguja, pero con la densidad de una estrella, atravesó las bombas de energía con una precisión quirúrgica, cada una de ellas detonó prematuramente al ser atravesada, desencadenando una reacción en cadena de explosiones doradas que iluminaron todo el pueblo como una serie de soles artificiales.

Una enorme nube de humo negro y denso cubrió la visión del hermano mayor del tirano , sus ojos, acostumbrados a la oscuridad del espacio, apenas alcanzaron a distinguir un brillo persistente, el último orbe, fue entonces cuando la comprensión golpeó su mente, no eran ocho, eran nueve, la última esfera, aprovechando la cobertura del humo, se movió repentinamente sobre la trayectoria del Rayo de la Muerte, trazando una curva parabólica hacia la cabeza de Cooler.

Con un reflejo puramente instintivo, Cooler apartó la última bola de energía con un manotazo violento, manteniendo la mirada fija en el proyectil, para su sorpresa, la esfera no se disipó ni siguió de largo, giró en el aire, desafiando las leyes de la física y voló directamente hacia él una vez más.

El hermano mayor del tirano giró sobre su propio eje y esta vez, atrapó la bola de energía en la palma de su mano, apretó los dedos con una seguridad férrea sobre la esfera radiante, que vibraba con una frecuencia salvaje, podía sentir el Ki intentando moverse, intentando escabullirse de su alcance como un animal vivo, pero Cooler se negaba a soltarlo, Cell no solo había copiado una técnica, la había evolucionado, controlando el orbe a distancia mediante un vínculo psíquico.

-¡Muere!-El bio-androide salió disparado de su escondite entre los escombros, gritando de furia y cargando con el hombro por delante.

Cooler soltó una carcajada ronca bajo su máscara de hueso, con un movimiento de lanzador de disco, se giró y le devolvió a Cell su propio ataque, en un breve instante de silencio absoluto, pudo ver cómo los ojos depredadores de Cell se abrían de par en par por la sorpresa, el cazador se había convertido en la presa, el balón golpeó la red, la bomba explotó directamente contra su creador, envolviéndolo en una llamarada de fuego y humo denso.

Pero Cell no iba a caer tan fácilmente, atravesó la nube de humo ileso, envuelto en una vibrante y esférica barrera de color púrpura, Cooler quedó aturdido por un breve momento, reconoció al instante la esfera nova, la técnica defensiva característica de su hermano menor, Freezer, ese segundo de vacilación fue más que suficiente para que Cell cerrara la distancia, aprovechando el impulso de la barrera para clavar ambos puños en el abdomen del hermano mayor del tirano .

El golpe fue tan potente que el sonido de las placas óseas de Cooler crujiendo resonó en toda la calle, el Demonio del frio se enroscó alrededor del golpe, perdiendo el aliento y fue empujado violentamente hacia abajo, su espalda chocó contra el suelo, destrozando el pavimento, pero Cell estaba lejos de haber terminado, manteniendo la presión de sus puños, arrastró a Cooler por la tierra a una velocidad sónica, abriendo una zanja profunda y pesada con el cuerpo del actual lider del tratado de comercio interplanetario galáctico.

Rugiendo de indignación, Cooler logró repeler al monstruo mutado desatando su aura de forma explosiva, el estallido de Ki púrpura empujó a Cell hacia atrás, quien observó con una mueca de ironía cómo su oponente se envolvía ahora en la misma burbuja de energía que él acababa de usar.

-¿No pensabas que Freezer era el único con acceso a esta técnica, verdad?-preguntó Cooler, limpiándose un rastro de polvo de su hombro mientras su aura se estabilizaba.

Un furioso Cell frunció el ceño, sintiendo el aguijón de la arrogancia de Cooler y se abalanzó contra él, lo que siguió fue una danza de destrucción absoluta, se lanzaron el uno al otro en el aire y cada impacto hacía que rebotaran como proyectiles, solo para corregir el rumbo y chocar una y otra vez en el centro del campo de batalla.

Lo poco que quedaba del pueblo fue borrado del mapa, la fuerza externa causada por el choque entre estas dos superpotencias generaba ondas expansivas que desintegraban las ruinas desgastadas antes de que estas pudieran siquiera caer al suelo, cada golpe de Cooler era una declaración de superioridad, cada bloqueo de Cell, un testimonio de su ingeniería perfecta.

Pero aun asi, Cell gritó, su paciencia agotándose, mientras se lanzaba de nuevo en una carga frontal, Cooler, sin embargo, ya había leído su patrón, el hermano mayor del tirano se giró con elegancia hacia la derecha, dejando que Cell pasara de largo por el aire vacío, antes de que el androide pudiera frenar, Cooler dio la vuelta y se impulsó con una fuerza capaz de mover montañas, su pierna derecha se extendió en una patada sólida que rompió la barrera de Cell como si fuera cristal, conectando directamente en su columna vertebral, la criatura rugio de agonía, un sonido agudo y discordante, mientras era lanzado en picada hacia el suelo, estrellándose en un claro del bosque urbano.

En lugar de arriesgarse a lanzar otro ataque a distancia desde la comodidad del aire, Cooler descendió lentamente al suelo al otro lado del claro, el Demonio del frio se río, un sonido seco y triunfal mientras flexionaba sus dedos, disfrutando de la adrenalina que recorría su cuerpo.

-Debo darte las gracias, Cell, utilizar las verdaderas capacidades de esta forma ha sido un placer genuino, dudo que ni siquiera los Super Saiyanes que habitan este planeta o los que derrotaron a mi hermano y mi padre hubiera puesto tanta resistencia, al matarte...bueno, será casi como matar a todos los guerreros mas fuertes de la actualidad, en tu sangre están los saiyanes, los terrícolas y mi propia estirpe, borrarte es purificar el universo maldito parasito-

Cell se impulsó fuera de los escombros, jadeando, sus pupilas rasgadas estaban fijas en Cooler, pero ya no reflejaban solo furia, estaban calmadas, analizando, procesando cada movimiento de su rival, Cell podía tener la genética impulsiva de Freezer, pero su mente era más aguda, más calculadora que la del hermano pequeño de Cooler, era astuto por diseño, un estratega nato por las células de Picoro, que sabía que, cuando la fuerza bruta fallaba, el engaño era la mejor arma.

Era una cualidad que Cooler, cegado por su inminente victoria, estaba a punto de descubrir que nunca debía subestimarse.

El silencio que siguió al último intercambio de golpes en el pueblo era denso, cargado de la estática de dos energías colosales que se negaban a ceder, Cell, apoyado sobre una rodilla entre los restos de un edificio administrativo, respiraba con un ritmo mecánico, recuperando el aire que el puño de Cooler le había arrebatado.

-Hm... Eres realmente poderoso, más fuerte que yo, incluso con el impresionante arsenal a mi disposición-admitió Cell con una honestidad que rayaba en lo inquietante.

No había rastro de la jactancia anterior en su voz, era la fría evaluación de una máquina que reconoce un error de cálculo, Cooler, flotando a pocos metros del suelo, entrecerró sus ojos rojos con una cautela instintiva, no se dejó engañar por la aparente sumisión, mantuvo sus sentidos agudos, tensando cada fibra de su cuerpo acorazado, no fuera a que alguna célula copiada de los guerreros más traicioneros de la galaxia apareciera de la madera o de las sombras de los escombros.

-Pero no eres más fuerte que lo que fui hecho para ser-añadió Cell, levantando la mirada. Una chispa de fanatismo brillaba en sus pupilas.

Cooler soltó una carcajada seca, un sonido metálico que rebotó en las paredes de concreto que aún quedaban en pie.

-Oh, no te atasques en los "y si..."Hasta ahora, eres mi cosa favorita en este planeta-bromeó el hermano mayor del tirano .

No era del todo una mentira, para Cooler, esta batalla representaba algo más que una simple limpieza de parásitos, aparte de sus deseos de serl el mas poderoso del universo para superar a deidades, matar a Cell era lo más cerca que Cooler estaría jamás de saborear la victoria definitiva sobre esa deidad superior, al destruir a esta criatura, destruiría simultáneamente el legado genético de su odiado hermano Freezer y la sombra de su padre, el Demonio del frio el rey Cold, era una purga poética, además, Cell había resultado ser una excusa estupenda para desatar todo el potencial de su quinta forma, la Súper Transformación, una forma que rara vez encontraba un oponente digno de su peso.

-No me gustaría imaginarte como nada más que un quejica, Cell, esperaba que tu "perfección" incluyera un poco más de dignidad al aceptar la derrota-provocó Cooler, dando un paso lento pero pesado hacia él.

-Para nada, solo soy...imperfecto, por ahora-respondió Cell, y una sonrisa torcida deformó sus rasgos insectoides-Verás, ¡solo recientemente he conseguido suficiente poder para obtener la clave de mi perfección!, He estado recolectando energía hasta hoy, analizando debilidades, cuando eso ocurra, cuando asimile lo que me falta, por fin seré mucho más fuerte que tú o que cualquiera en todo el universo, seré el fin de tu estirpe y de cualquier esperanza-

Las divagaciones locas de lo que Cooler consideraba un "mutante psicótico" terminaron por agotar su ya escasa paciencia, el orgullo del Demonio del frio no permitía que un experimento de laboratorio hablara de superioridad futura mientras estaba sangrando bajo sus pies.

-¡Basta ya!-bramó Cooler.

Se lanzó contra Cell de frente, convirtiéndose en un proyectil de masa muscular y odio, sin embargo, en el instante en que su puño iba a conectar, la criatura desapareció de la vista, no fue una retirada aleatoria, los sentidos de Cooler, entrenados en mil batallas espaciales, captaron su firma energética elevándose a una velocidad vertiginosa hacia el cenit del planeta.

Cell flotaba ahora en el aire, recortado contra el sol del mediodía, presentándose como un blanco perfecto, casi estúpido, Cooler pensó que el androide intentaba usar la luz solar para dificultar su visión, un truco de aficionados que no funcionaría con alguien de su nivel.

-¡Patético! ¡No escaparás de mí ocultándote tras una estrella!-gritó el actual líder del tratado de comercio interplanetario.

Cooler cargó de nuevo, disparándose hacia el cielo como un cohete púrpura, con la mano extendida para arrancar la cabeza del bio-androide, pero Cell no se movió, simplemente sonrió de una manera que heló la sangre de Cooler por un microsegundo y extendió las manos a ambos lados de su rostro, con los dedos rígidamente extendidos y separados.

-¿Quieres apostar?-susurró Cell.

El hermano mayor del tirano redujo la velocidad instintivamente, dándose cuenta demasiado tarde de que Cell no estaba huyendo, sino preparando una técnica de distracción masiva.

-¡TAIOKEN!-

Una luz blanca, absoluta y cegadora, emanó del cuerpo de Cell, no fue una simple explosión de energía, fue una descarga lumínica que parecía desgarrar el tejido del espacio, estalló de forma tan repentina y con una intensidad tan abrumadora que las pupilas de Cooler no tuvieron tiempo de reaccionar, el destello quemó sus retinas, dejando al hermano mayor del tirano ciego al instante, Cooler se cubrió los ojos con ambas manos, soltando un grito de furia pura que sacudió la atmósfera.

-¿¡Qué me has hecho, desgraciado!? ¡Te arrancaré la piel tira a tira por esto!-

Cell emitió un gruñido bajo, un sonido de puro placer sádico mientras observaba desde las alturas cómo el gran Demonio del frio Cooler se agitaba en el aire como un perro loco, lanzando golpes ciegos al vacío, en ese momento, Cell tuvo una duda, podría intentar descender y absorber a Cooler, la biomasa de un ser tan poderoso lo elevaría a niveles inimaginables, pero su instinto de preservación, el mismo que compartía con los insectos más primitivos, le advirtió del peligro.

Absorber a un ser con la voluntad de Cooler llevaría tiempo, un tiempo que no tenía, su enfrentamiento no había pasado desapercibido, sentía la energía de todos los guerreros z moviéndose a la distancia y sabía que los saiyajines juntos, no tardarían en converger en este pueblo ya destruido.

Había estado observando, esperando durante años en las sombras de la historia, con los hermanos 17 y 18 afuera y sin que los guerreros z sepan aun donde se encontraban estos, pero con su computadora capaz de detectarlos, la oportunidad de Cell para alcanzar su forma perfecta estaba a un solo paso de distancia, tenía que localizar a cualquiera de los dos, puede ser número 18 o 17, cualquiera de los dos, antes de que el hermano mayor del tirano recuperara la vista, una vez que fuera perfecto, Cell podría preocuparse por humillar y torturar al "Demonio del frio" todo lo que quisiera.

A pesar de las amenazas y los desafíos de Cooler, Cell se dio la vuelta con una eficiencia gélida y despegó, el aire rugió a su alrededor mientras ganaba toda la distancia posible, convirtiéndose en un punto imperceptible en el horizonte antes de que el hermano mayor del tirano pudiera si quiera bajar las manos de su rostro.

A pesar de la ceguera, Cooler no era un guerrero común, aunque sus ojos eran inútiles, aún podía sentir esa maldita y distintiva firma energética alejándose de muchos ki en su interior, en un intento desesperado por detener el escape de Cell, Cooler comenzó a desatar una andanada de ráfagas de energía púrpura desde sus manos.

-¡Vuelve aquí, cobarde!-gritaba, mientras disparaba al azar siguiendo el rastro del Ki.

Cada bomba de energía tenía la potencia suficiente para derribar a la criatura del cielo y vaporizar una montaña entera, pero sin la guía de la vista, cada disparo era más descuidado y menos preciso que el anterior, las explosiones se sucedían en la distancia, levantando columnas de fuego en el bosque y las llanuras, pero Cell volaba con una trayectoria errática, esquivando los ataques ciegos con facilidad.

Para cuando Cooler recuperó el primer atisbo de visión, una neblina grisácea y dolorosa que apenas le permitía distinguir las nubes, Cell ya estaba demasiado fuera de alcance para sus ataques directos, la presencia del androide empezaba a rozar los límites de los sentidos de búsqueda de Cooler, desvaneciéndose en la inmensidad del continente.

-¡NO ESCAPARÁS DE MÍ!, ¡CEEEELL!-

Su grito furioso resonó sobre el valle vacío, haciendo que las aves huyeran y que los escombros del pueblo terminaran de asentarse, el orgullo de Cooler estaba herido, algo mucho más grave que cualquier daño físico, todo a su alrededor seguía borroso, un mundo de manchas y sombras, pero fue suficiente para que su instinto cazador tomara el control.

Podía distinguir formas básicas y colores simples, el verde de los bosques donde Cell intentaría ocultarse y el azul del agua que cayo de la presa de agua que suficiente para que Cooler apretara los dientes y se lanzara en persecución de su presa, la cacería no había terminado, solo se había vuelto personal. Cooler no descansaría hasta que el núcleo de Cell fuera reducido a cenizas espaciales bajo su bota.

El estruendo de la huida de Cell aún vibraba en el aire cuando cuatro figuras descendieron del cielo, aterrizando sobre lo que quedaba de la plaza principal del pueblo, Goku, Vegeta, Goten del Futuro y Trunks del Futuro se quedaron petrificados ante el escenario, lo que antes era una ciudad bulliciosa ahora no era más que un cementerio de hormigón y hierro retorcido, con zanjas tan profundas que parecían cicatrices en la propia tierra.

-Este nivel de destrucción...- murmuró Trunks del Futuro, desenvainando ligeramente su espada por puro instinto-Ni siquiera los Androides en mi época eran tan caóticos en un solo combate-

Goten del Futuro asintió, con el rostro endurecido por la preocupación, pero sus miradas pronto se desviaron del paisaje hacia el centro del cráter, donde una silueta masiva y blindada les daba la espalda.

Los cuatro Saiyajines quedaron impactados al ver a la criatura, Goku fue el primero en dar un paso al frente, con los ojos entreabiertos por la incredulidad.

-¿Ese es... Cooler?- preguntó Goku en un susurro cargado de asombro-Pero su energía es...es completamente distinta a la de la última vez, se ve mucho grande y más aterrador-

Vegeta, a su lado, apretó los dientes y apretó los puños, su orgullo saiyajin rugía ante la presencia de una fuerza tan bruta y refinada, las placas blancas en la espalda de Cooler, su máscara de hueso y las crestas óseas que sobresalían de su cuerpo le daban un aspecto de deidad de la guerra, la Quinta Forma no era solo un aumento de poder, era una evolución física que los dejaba a todos en una clara desventaja psicológica.

Cooler, a pesar de tener la visión aún nublada y los ojos irritados por el destello del Taioken, no necesitó verlos para saber quiénes eran, sus sentidos de búsqueda de Ki, agudizados por la adrenalina del combate, detectaron cuatro kis y cargadas energía familiares y que ahora no deseaba que estuviesen aqui.

-¿Dónde está?- la voz de Cooler salió como un rugido sordo, sin siquiera girarse para mirarlos.

Goku, confundido por la pregunta y por el estado errático del tirano, respondió-¿De qué estás hablando, Cooler?, ¿quién se supone que debe estar aquí?, solo acabamos de llegar tras sentir tu aumento de energia-

Cooler se giró lentamente, revelando sus ojos rojos por su actual forma en sangre y lagrimeantes por el efecto del ataque de Cell, su rostro, generalmente inexpresivo tras su máscara, denotaba una furia asesina que incluso hizo que Goten y Trunks retrocedieran un paso.

-¡No juegues conmigo, Son Goku!-exclamo Cooler, dando un paso pesado que hizo temblar el suelo-¡Esa criatura,! ¡El parásito verde que se atrevió a usar los trucos baratos de tu familia y la mía maldita sea!, ¡Dime dónde se oculta el monstruo que quiero matar!-

Goku intercambió una mirada de desconcierto con Vegeta, no sabían nada de la existencia de Cell en ese momento, ni de la batalla que acababa de ocurrir, ante el silencio de los Saiyajines, Cooler soltó un bufido de frustración, sus hombros se relajaron y el aura púrpura que lo envolvía comenzó a disiparse.

-Es inutil...- gruñó para sí mismo el actual líder del tratado de comercio interplanetario.

En un destello de luz y un silbido de presión atmosférica, el cuerpo de Cooler comenzó a contraerse, las placas óseas adicionales se retrajeron, su estatura disminuyó ligeramente y la máscara de su rostro desapareció, revelando sus facciones habituales de la Cuarta Forma, el tirano se veía exhausto y humillado, una imagen que Vegeta disfrutó momentáneamente en silencio.

Sin mediar otra palabra, Cooler se elevó unos centímetros del suelo y voló con pesadez hacia la costa cercana de lo que quedaba de este lugar, al llegar a la orilla, se sumergió de golpe en las aguas frías de la presa, buscando desesperadamente limpiar sus ojos y aliviar el ardor insoportable que el Taioken le había causado, el agua burbujeaba a su alrededor debido al calor residual de su cuerpo.

Vegeta observó la silueta de Cooler bajo el agua con una expresión sombría, se cruzó de brazos y miró a Goku de reojo.

-Kakaroto, esto es más grave de lo que pensábamos-sentenció el rey de los Saiyajines-Si alguien tan arrogante y poderoso como Cooler ha sido reducido a este estado de desesperación por un enemigo que ni siquiera conocemos, significa que hay algo ahí fuera mucho peor que este lagarto o los androides-

-Tienes razón, Vegeta-asintió Goku, rascándose la nuca con preocupación-Cooler parecía realmente furioso, casi asustado de que se le escapara esa "criatura"-

-Escucha bien-continuó Vegeta, con voz firme-En cuanto ese imbécil se recupere y salga del agua, tú y yo hablaremos con él, lo obligaremos a que nos diga qué sucedió y quién es ese oponente, pero mientras tanto...-

Vegeta miró a Trunks y a Goten-Será mejor que vayamos a avisar a los demás, reúnan a Picoro y a los otros de los pueblos que estos se encontraban, una vez que Cooler nos dé los detalles, necesitaremos a todo el mundo listo, si esa cosa pudo cegar y burlar a Cooler en su nueva forma, ninguno de nosotros está a salvo-

Los jóvenes Saiyajines asintieron solemnemente, mientras en la distancia, el Rey de la galaxia emergía del agua, con la visión recuperada pero el alma sedienta de una venganza que prometía consumir el planeta entero.

En un escondite apartado, lejos del caos de del pueblo, los Androides 17 y 18 intentaban matar el tiempo, el lugar estaba lleno de una calma artificial que chocaba con la tormenta de energía que se desataba afuera, 17 estaba sentado frente a un viejo televisor, con el control remoto en la mano, cuando de repente la imagen se distorsionó, el programa que estaban viendo desapareció, reemplazado por una pantalla gris y estática, un zumbido constante que llenó la habitación.

-Genial...se congeló-masculló 17, golpeando ligeramente el costado del aparato, pero la señal no regresaba.

A su lado, Número 18 apenas pareció notar el fallo técnico, estaba recostada, con la mirada perdida en el techo, su mente no estaba en los programas de televisión, ni siquiera en la misión de destrucción para la que habían sido creados, su pensamiento estaba fijo en una sola persona, Krillin.

Había una carga pesada en el pecho de la androide, no sabía cómo explicarle a aquel guerrero de baja estatura que las versiones de ellos que habían enfrentado en el pasado, aquellos monstruos despiadados que habían causado tanto dolor, eran ellos, pero a la vez no lo eran, eran ecos de una línea temporal distinta, una donde la compasión nunca había florecido.

Aunque en sus circuitos aún resonaba la orden de matar a Son Goku, esa programación empezaba a sentirse como un eco lejano, una reliquia de un Dr. Gero que ya no existía, el odio se estaba disipando, reemplazado por una curiosidad humana y un deseo de libertad que no incluía el asesinato masivo, el interés por cumplir su "propósito" original se desvanecía con cada día que pasaba en este mundo, 17 soltó un suspiro de aburrimiento y dejó caer el control remoto sobre la mesa, se puso en pie, estirando los brazos con una despreocupación envidiable.

-Oye, 18-dijo, rompiendo el hilo de pensamientos de su hermana-Esta chatarra ya no sirve y este lugar me está asfixiando, mejor salgamos a divertirnos un poco, hace un día excelente para ver qué hay afuera-

18 parpadeó, regresando a la realidad, miró a su hermano y tras un breve momento de duda, una pequeña y casi imperceptible sonrisa apareció en su rostro. Asintió levemente, encontrando en la propuesta de 17 la distracción perfecta para sus dilemas internos.

-Está bien. vamos-respondió ella con sencillez.

Ambos hermanos se dirigieron hacia la salida, no sabían que, mientras abandonaban la seguridad de su escondite, un Cell hambriento de perfección y un Cooler sediento de venganza estaban rastreando cada rastro de energía en el planeta, la "diversión" que buscaban estaba a punto de convertirse en una lucha desesperada por su propia supervivencia.

En las profundidades de un complejo oculto, el aire estaba saturado con el zumbido de supercomputadoras y el olor a ozono, el Dr. Gero del pasado y su contraparte del futuro permanecían estáticos frente a los monitores, sus rostros robóticos y arrugados reflejaban una incredulidad absoluta. Los sensores de energía habían detectado el choque entre Cooler y Cell del Futuro y las cifras que parpadeaban en las pantallas desafiaban toda lógica que hubieran programado.

-Es imposible…-susurró el Gero del pasado, ajustándose el sombrero-Esos niveles de poder...superan cualquier proyección que hice para el despertar de los androides-

-Esa energía no pertenece a este tiempo-añadió el Gero del futuro con una voz gélida-Ese Cell que está allá afuera no es mi creación final, es una anomalía que amenaza con arruinarlo todo, pensé que la autodestrucción lo acabo-

A pocos metros de ellos, ajena a la crisis existencial de los científicos, se encontraba la Androide 21, con una elegancia perturbadora, estaba sentada frente a una mesa llena de pasteles de colores vibrantes, se llevó una cuchara a la boca, saboreando el dulce con una mirada que bailaba entre la inocencia y la locura.

-¿Por qué se preocupan tanto?-dijo ella, limpiándose una mancha de crema de la mejilla-Si les molesta tanto ese Cell, solo tienen que mandar al nuestro para que se encargue de la basura, al final, todos terminarán convertidos en postre de todas formas-

Desde las sombras de la incubadora principal, surgió una figura que hizo que incluso los Gero se tensaran, era el Cell del presente, a diferencia de la versión del futuro, su piel tenía un tono café terroso y escamoso, sus ojos, de un amarillo penetrante y depredador, brillaban con una malevolencia pura, aún no alcanzaba su forma perfecta, pero la energía que emanaba de su cuerpo incompleto era una promesa de caos.

-Estoy listo-siseó el Cell café, su voz era un crujido gutural-Puedo sentir sus miedos a kilómetros de aquí, mis creadores...denme la orden y les traeré sus núcleos destrozados-

En ese momento, una voz metálica y resonante intervino desde un soporte vital masivo, el Dr. Wheelo, cuyo cerebro flotaba en una cápsula robótica, observó la escena con sus sensores ópticos.

-Ambos tienen razón-declaró Wheelo-Nos estamos quedando sin planes, los Guerreros Z son impredecibles y Cooler es una variable que no podemos controlar, tenemos que ir con todo ahora o seremos borrados de la historia, mandar a este Cell es nuestra mejor jugada-

El Dr. Gero del pasado golpeó la mesa de control con el puño, la decisión estaba tomada.

-Tienes razón, Wheelo, no permitiré que una copia barata de mi obra maestra que fue apalizado por Cooler o de los Saiyajines arruine mi venganza-¡Cell!-el científico señaló hacia la salida del laboratorio-Ve y acaba con todos, no quiero supervivientes, encuentra a los Guerreros Z, destruye a Cooler y sobre todo, elimina al Cell del futuro, solo puede haber una perfección en este universo-

El Cell de piel café no necesitó que se lo dijeran dos veces, sus músculos se tensaron y con un estallido de velocidad que sacudió los cimientos del complejo, salió disparado hacia la superficie, su misión era clara: un exterminio total, no era solo un guerrero, era el arma definitiva del presente enviada a purgar el pasado y el futuro de una vez por todas.

Hemos acabado con hoy, ya vieron lo que esta por suceder, este Cell del presentes es como un Cell MAX por el hecho de que tiene más células de guerreros y además despertó años antes por la ayuda de la tecnología de los demonios del frio, espero que les haya gustado el capítulo.

Si es asi, espero que la historia siga adelante porque en 10 capítulos más llegaremos a los 100 caps y también hare especial de preguntas y respuestas como lo hice hace años atrás.

Asi que vayan preparando las preguntas para irlas recopilando.

Yo soy el Güero Almas Z y espero verlos hasta la próxima, hasta luego.