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¡Yo definitivamente apoyo a Charlotte!

Summary:

Taburete es asesinado cuando va a visitar a los Leisegang lo que causa que nuevamente intenten poner a Rozemyne en el poder y llevársela del ducado. Roz sigue diciendo que apoya principalmente a Charlotte como próxima Aub pero que quiere seguir estando en el ducado ya que es su Geldudh. Contra todo pronóstico de sus tutores les tira una idea que ninguno de ellos siquiera pensó: ¿Y si me caso con mí linda Charlotte?

Notes:

Ay, no sé qué saldrá de esto pero aquí vamos! Jajaj

Chapter 1: Un día inusual

Chapter Text

El sol estaba descendiendo en Ehrenfest, bañando las torres de la ciudad con un suave resplandor dorado. En la biblioteca, Rozemyne estaba ocupada revisando los pergaminos, totalmente inmersa en los informes que su tutor había dejado para que revisara además del papelerío de la imprenta. Sin embargo, su concentración fue interrumpida por un frenético golpeteo en la puerta.

 

"¡Rozemyne-sama!" El rostro de Rihyarda estaba pálido, y sus manos temblaban. "Tengo noticias urgentes."

 

La expresión de Rozemyne se tensó, dejando de lado el pergamino que había estado leyendo. "¿Qué ha sucedido, Rihyarda?"

 

La anciana sirvienta, que rara vez mostraba emociones fuertes, tomó aire profundamente antes de responder. "Wilfried-sama… fue asesinado durante su visita a la casa Leisegang."

 

El corazón de Rozemyne se detuvo un instante. Wilfried, su prometido y el hijo mayor del Aub de Ehrenfest, estaba muerto. Sentía una ola de incredulidad y vacío; había tenido sus desacuerdos con él, sí, pero nunca habría deseado esto. No lo podía creer, incluso si su bisabuelo lo odiaba, ¿Por qué llegar tan lejos?

 

"¿Cómo sucedió?" Rozemyne preguntó, tratando de mantener la compostura.

 

"No tenemos todos los detalles, pero fue emboscado en el camino. Los Leisegang están devastados; dicen que querían protegerlo, pero los rumores ya se están esparciendo…" Rihyarda vaciló, como si temiera continuar.

 

Rozemyne cerró los ojos, inhalando para calmar su mente. Sabía que las implicaciones de esto iban mucho más allá de la tragedia personal. Con la muerte de Wilfried, la estabilidad de la sucesión estaba en peligro. Los Leisegang, aquellos que siempre habían favorecido a Rozemyne como futura Aub, podían ver esto como una oportunidad para impulsar su causa, para ponerla a ella en el poder. Y no tenía dudas de que los nobles del ducado usarían esta tragedia para inclinar la balanza a su favor.

 

Rozemyne se volvió hacia su sirvienta. "Debo hablar con Ferdinand."

 

Rihyarda asintió y salió a buscarlo. No pasó mucho tiempo antes de que Ferdinand apareciera, con su usual calma en el rostro, aunque con una leve sombra de preocupación en sus ojos.

 

"Wilfried ha muerto," dijo Ferdinand sin preámbulos. "Los rumores están corriendo como el fuego. Los Leisegang, naturalmente, ven esto como una señal de los dioses de que debes ser la próxima Aub. Y no están solos en esta posición, aunque no lo dirán de frente tan pronto."

 

Rozemyne se sentó, apoyando la barbilla en sus manos, meditando. "Lo último que deseo es otra lucha política en Ehrenfest. Wilfried… él tenía sus defectos, pero estaba comprometido con el ducado. No quiero que su muerte se convierta en una herramienta de manipulación."

 

"Eso es inevitable," replicó Ferdinand, su tono firme. "La situación ya estaba en una cuerda floja. Ahora, sin su presencia, las facciones están más desequilibradas que nunca."

 

Rozemyne asintió con tristeza. Sabía que muchos de los nobles querían verla en el poder, no solo por su linaje, sino porque confiaban en su fuerza mágica, sus bendiciones y su conexión con la realeza. Pero ella nunca había querido el puesto de Aub. Había decidido que iba a apoyar a Charlotte como próxima en la línea de sucesión. Su dulce hermana menor había demostrado ser capaz, querida por los nobles, y, más importante aún, con un corazón bondadoso.

 

"Voy a apoyar a Charlotte como próxima Aub," declaró Rozemyne, sin titubeos. "Ella es quien puede unir al ducado y mantenerlo estable."

 

Ferdinand arqueó una ceja, mirándola con un interés renovado pero frío. "¿Y tú? ¿Cómo planeas permanecer en Ehrenfest si ya no eres  la prometida del Aub? Los Leisegang no permitirán que vayas a otro ducado como segunda o tercera esposa."

 

Rozemyne miró por la ventana, observando la luz que se desvanecía en el horizonte. Sabía que muchos esperaban que, si ella no tomaba el trono, como mujer noble que era se marchara a otro ducado o se uniera a las filas de los nobles en la soberanía bajando a Archinoble. Sin embargo, su familia estaba aquí, debía quedarse.

 

"Ehrenfest es mi hogar," dijo en voz baja. "Es donde he hecho mi vida, donde tengo personas importantes para mí. No quiero abandonarlo."

 

Ferdinand la observó con atención. "Entonces, ¿cómo planeas sostener esa decisión si los nobles intentan imponerte sus deseos?"

 

Rozemyne sonrió, una chispa de determinación en sus ojos. "De hecho, tengo una idea." Hizo una pausa, notando la expresión intrigada de su tutor. "¿Y si… me caso con Charlotte?"

 

Ferdinand frunció el ceño, claramente confundido. "¿Casarte con Charlotte?"

 

"Así es," afirmó Rozemyne. "Los nobles buscan una unión que mantenga la estabilidad del ducado y asegure la línea sucesoria. Si me caso con Charlotte, eso consolidaría nuestras posiciones. Ella podría ser la próxima Aub, y yo, como su esposa, seguiría aquí en Ehrenfest para apoyarla. Además, sabemos que Charlotte y yo trabajamos bien juntas. Tenemos una relación de respeto mutuo y una visión compartida para el ducado."

 

Ferdinand entrecerró los ojos, sus pensamientos claramente a mil por hora. "Es una solución… inusual. Esperaba algo más incoherente de tu parte como casarte con Melchior. Esta opción, si bien no es la ideal, en teoría podría satisfacer a ambos lados. Los Leisegang no tendrían que verte irte a otro ducado y verían una unión que fortalece el poder de su facción. Y los nobles que favorecen la sucesión de Charlotte también podrían aceptar el acuerdo, dado que garantiza tu permanencia en Ehrenfest."

 

Rozemyne sonrió, aunque era una sonrisa cargada de ironía. "Es un plan atrevido, lo admito. No sé cómo reaccionará el ducado ante la idea, pero es el único camino que veo que me permite quedarme aquí sin más conflictos."

 

"Es audaz, sí. Pero también tiene sentido," reconoció Ferdinand, con una leve sonrisa de aprobación. "Debemos considerar los detalles y las repercusiones. Habrá resistencia, especialmente de aquellos que no ven una unión entre dos mujeres como adecuada para la línea sucesoria."

 

Rozemyne asintió. Sabía que su idea sería controversial. Pero la alternativa era enfrentarse a una guerra de facciones en la que ella se vería atrapada, ya fuera como el próximo Aub o como un peón en manos de los nobles de otros ducados. En cambio, con Charlotte a su lado, podrían enfrentarse juntas a los desafíos que Ehrenfest les lanzara.

 

"Entonces, ¿hablarás con Charlotte?" preguntó Ferdinand, con una mirada inquisitiva.

 

Rozemyne asintió, sin una pizca de duda en sus ojos. "Sí. Necesito saber si ella está de acuerdo con esta idea. No la presionaré; ella merece tener voz en esto tanto como yo."

 

Ferdinand asintió, su expresión volviéndose seria. "Entonces no perdamos tiempo. Si deseas llevar adelante esta estrategia, debemos actuar rápidamente antes de que otros presenten sus propias propuestas y se agiten aún más las facciones."

 

Rozemyne respiró hondo. El peso de la decisión se asentaba sobre sus hombros, pero por primera vez en mucho tiempo, sentía que tenía el control sobre su destino. No sería fácil convencer al ducado de su propuesta, y menos a su familia, pero si esto aseguraba la paz en Ehrenfest y la seguridad de Charlotte, estaba dispuesta a intentarlo.

 

"Hablaré con ella esta misma noche," declaró Rozemyne, su voz firme y decidida.

 

A pesar de las dudas y desafíos que sabía que vendrían, una chispa de esperanza brillaba en su corazón.

Chapter 2: 2. Charla

Notes:

Amo como en el capítulo anterior casi ni se notó que lo principal debió ser la noticia de la muerte del taburete, en cambio se centraron en Roz jajaja pero ya en este si

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Rozemyne caminaba con paso decidido hacia los aposentos de Charlotte, su mente llena de las palabras adecuadas, o al menos de intentos de consuelo. Charlotte, su hermana, acababa de perder a su hermano mayor, a quien, a pesar de los problemas familiares, respetaba profundamente. Rozemyne ni siquiera podía imaginar el dolor que estaría sintiendo su dulce hermana y sabía que lo que iba a proponerle más tarde solo sería posible si primero lograba calmar sus emociones y brindarle el consuelo que tanto necesitaba.

Al llegar a las puertas de la habitación de Charlotte, Rihyarda, quien la acompañaba, le lanzó una mirada que decía todo lo que no se atrevía a decir en voz alta. Era consciente de lo delicado del momento y de lo inusual de la propuesta de Rozemyne. Tras asentir en silencio, la anciana abrió la puerta con cuidado.

Charlotte estaba de pie junto a una de las ventanas de su habitación, con la mirada perdida en el crepúsculo. Parecía pequeña, frágil, y los rastros de lágrimas aún marcaban su rostro. Al escuchar los pasos, se giró y esbozó una sonrisa débil, aunque la tristeza en sus ojos seguía siendo evidente.

"Rozemyne," susurró Charlotte, como si solo su presencia le diera algo de paz. Su voz era apenas un hilo, y los labios le temblaban, como si las palabras le costaran salir.

Rozemyne no esperó una invitación. Se acercó, rodeando con sus brazos a Charlotte en un abrazo suave pero firme, sintiendo cómo su hermana pequeña se desmoronaba en su pecho. Charlotte sollozó, sus manos aferrándose a las mangas de Rozemyne con desesperación, como si ella fuera la única cosa sólida en un mundo que de pronto se había vuelto incierto y doloroso.

"Está bien, Charlotte," murmuró Rozemyne, acariciándole el cabello con ternura. "Llora todo lo que necesites. Estoy aquí contigo."

Charlotte se aferró aún más fuerte, dejando escapar el dolor contenido en un torrente de lágrimas que llevaba demasiado tiempo conteniendo. "Hermana… no puedo creerlo. Wilfried… él… se ha ido."

Rozemyne apretó los labios, tratando de contener su propio dolor para poder ser la fortaleza que su hermana necesitaba en ese momento. "Lo sé, Charlotte. Todos lo estamos lamentando. Pero estoy aquí contigo, y estaré aquí el tiempo que necesites. No tienes que enfrentarlo sola."

Charlotte alzó el rostro, con los ojos enrojecidos y la voz temblorosa. "Rozemyne, él era mi hermano. A pesar de todo, siempre quise creer que podíamos superar nuestras diferencias, que él se convertiría en alguien fuerte, en alguien en quien podríamos confiar y apoyar. Pero ahora… ahora ni siquiera tendremos la oportunidad de verlo."

Rozemyne asintió, permitiendo que Charlotte se desahogara, y escuchó atentamente cada palabra. Entendía su dolor y también la lucha de Charlotte por encontrar un equilibrio entre su amor por su hermano y las responsabilidades que ahora le recaerían a ella. En ese momento, se dio cuenta de que su hermana no solo estaba lamentando la pérdida de un ser querido, sino también el fin de una promesa de un futuro que ambos habían compartido.

"Él siempre fue alguien que quiso hacerlo bien, aunque a veces sus acciones no fueran las mejores," dijo Rozemyne en voz baja, tomando las manos de Charlotte entre las suyas. "Pero tú, Charlotte… tú eres fuerte y tienes una gran bondad. Estoy segura de que él lo sabía y estaba orgulloso de ti, aunque no lo dijera. Y aunque ahora no esté aquí, quiero que sepas que tienes a alguien que te respalda, que no vas a enfrentar sola este camino."

Charlotte apretó los labios, respirando profundamente mientras trataba de calmarse. "Gracias, Rozemyne. No sabes cuánto necesitaba escucharlo. Todos están expectantes, como si esperaran que me transforme de inmediato en una figura fuerte y segura… pero ahora mismo, solo me siento vacía."

Rozemyne la observó con cariño, comprendiendo que los nobles y las familias esperaban mucho de Charlotte ahora que el sucesor al trono ya no estaba. Los susurros sobre la sucesión no habían hecho más que empezar, y Rozemyne sabía que su hermana sentía el peso de esas expectativas.

"Charlotte, tienes derecho a sentirte así. La responsabilidad de liderar no significa que tengas que dejar de ser humana. Yo estaré contigo, cada paso del camino," aseguró Rozemyne, apretando sus manos con suavidad para brindarle seguridad. "Y no tienes que convertirte en nadie más que tú misma. Tienes algo único, Charlotte, una fortaleza y una bondad que son tu esencia. Yo confío en ti, y sé que, cuando llegue el momento, también aprenderás a confiar en ti misma."

Charlotte se quedó en silencio, mirando a su hermana con una mezcla de agradecimiento y dolor. Poco a poco, una paz más profunda empezó a instalarse en su semblante, como si las palabras de Rozemyne le hubieran permitido reconectar con una parte de sí misma.

"Gracias, Rozemyne," susurró. "Sin ti, no sé cómo habría logrado enfrentar esto."

Rozemyne le sonrió, acariciándole suavemente la mejilla. "Siempre estaré aquí para ti. Y de hecho…" Se detuvo un instante, dudando si era el momento adecuado para lo que estaba a punto de decir. Pero finalmente, con un suspiro, decidió que Charlotte merecía saberlo.

"Estuve pensando en algo, Charlotte. Algo que podría ayudarnos a mantener a Ehrenfest unido y, al mismo tiempo, permitirnos estar juntas para enfrentarlo todo."

Charlotte levantó la vista, confusa. "¿De qué estás hablando, Rozemyne?"

Rozemyne tomó aire y continuó con la voz firme. "Quiero que seas la próxima Aub de Ehrenfest. Tú eres la persona adecuada para ese rol, y no quiero que nadie más te lo arrebate. Pero sé que, al mismo tiempo, quieres saber que tienes a alguien que te respalde, que esté a tu lado para protegerte y apoyarte…"

Rozemyne hizo una pausa, sus ojos reflejando una determinación inesperada. "Así que pensé en algo que tal vez nos podría ayudar a ambas y también a Ehrenfest. ¿Y si nos casamos, Charlotte? Sé que es una idea inusual, pero si nos casamos, podremos unir nuestras fuerzas y seguir adelante sin tener que dividir el ducado o enfrentarnos a las facciones. Yo puedo apoyarte como tu pareja, y podríamos consolidar nuestra posición juntas."

Los ojos de Charlotte se abrieron de par en par, claramente sorprendida. "Rozemyne… ¿de verdad me apoyas?"

Rozemyne asintió con firmeza. "Sí. Estoy dispuesta a hacerlo si tú también lo estás. Este es nuestro Geldudh, y yo no quiero irme ni verte marchar. Quiero estar aquí contigo, y si casarnos nos permite enfrentar este desafío juntas, entonces no dudaré en hacerlo."

Charlotte bajó la vista, claramente abrumada por la propuesta. Pero había una leve sonrisa en sus labios, una chispa de esperanza que no había tenido desde la muerte de Wilfried. Aunque todavía era una idea nueva y extraña, la noción de no enfrentar sola el futuro parecía traerle algo de consuelo.

"Rozemyne…" murmuró Charlotte, su voz apenas un susurro. "Tengo que pensarlo. Pero… gracias. Solo tú podrías pensar en algo tan alocado y, a la vez, tan lleno de bondad."

Rozemyne le sonrió. "Tómate el tiempo que necesites, Charlotte. Yo estaré aquí, apoyándote, sin importar lo que decidas."

Y en ese momento, en medio del dolor y la incertidumbre, ambas hermanas encontraron en la presencia de la otra un rayo de luz y esperanza para el futuro de Ehrenfest.

Notes:

Me di cuenta mientras escribía que Charlotte y Rozemyne son hermanas, y me dió cosita porque #incesto pero como solo son adoptivas fingiré demencia 🤣

Chapter 3: Conversación con el Aub

Chapter Text

Rozemyne se sentó en la sala de reuniones privada, rodeada por las figuras clave de Ehrenfest. Sylvester, el Aub, tenía el ceño fruncido mientras esperaba que todos se acomodaran. A su lado estaba Ferdinand, siempre observador y sereno, aunque en sus ojos se veía una tensión poco habitual. Florencia, madre de Charlotte y esposa de Sylvester, estaba sentada con las manos juntas y sin su habitual sonrisa serems, reflejando la preocupación de una madre que intenta mantener la compostura. Bonifacio, con su semblante severo, y Karstedt, su padre adoptivo y caballero guardián, completaban el grupo. Cada uno representaba una faceta distinta de Ehrenfest y compartían la misma incertidumbre acerca del futuro del ducado.

Sylvester fue el primero en hablar, su tono denotando la mezcla de emociones que lo atravesaban. "Rozemyne, sé que Wilfried era tu hermano, y aunque hemos tenido diferentes opiniones, su muerte nos ha afectado a todos profundamente. Sin embargo, Ehrenfest necesita estabilidad. Charlotte… es muy joven, no está preparada todavía, y además, se habla mucho de que tú podrías ocupar el lugar de Aub."

Rozemyne alzó la mirada, y aunque la idea de dejar que la facción Leisegang la empujara hacia el trono la disgustaba, entendía la lógica detrás de sus palabras. "Sylvester, no tengo ningún interés en ser Aub. Mi intención es respaldar a Charlotte para que llegue a ocupar ese rol. Ella es la persona adecuada para liderar Ehrenfest y quiero estar a su lado para ayudarla a crecer en esa posición."

La declaración de Rozemyne dejó a todos en silencio. Bonifacio fue el primero en reaccionar, frunciendo el ceño incluso a su preciosa nieta. "¿Y cómo esperas hacer eso? La facción Leisegang y otras familias nobles están presionando por tu ascenso. Incluso en otros ducados se hablará de porqué tú, una candidata a archiduque excelente, no serías la Aub y sí la hija del actual archiduque. Volverán a decir que Sylvester obviamente está favoreciendo a sus hijos biologicos. Aunque insistas en tu apoyo a Charlotte, eso no bastará para callar los rumores y evitar que los nobles intenten manipularla o forzar las cosas."

Rozemyne se preparó para responder, pero Ferdinand, con una mirada intensa y siempre calculadora, intervino antes de que ella pudiera hablar. "Es cierto que Charlotte necesitará el respaldo de alguien fuerte para consolidarse. Pero Rozemyne ya ha demostrado su capacidad de liderazgo y poder. Es posible que, con el respaldo adecuado y las alianzas correctas, podamos estabilizar la situación sin necesidad de forzar una transición abrupta al liderazgo."

Rozemyne asintió, aprovechando la pausa para explicar su propuesta. "Exactamente. Por eso he pensado en una solución… inusual. He propuesto casarme con Charlotte. Esto nos permitiría permanecer unidas y ofrecer un frente sólido sin dividir al ducado."

Un silencio pesado se instaló en la sala. Todos miraron a Rozemyne con asombro, cada uno procesando lo que acababan de escuchar.

"¿Casarte con Charlotte?" Sylvester repitió, incrédulo. "Eso… ciertamente no es algo que esperábamos oír."

Florencia se inclinó hacia adelante, con una mirada de preocupación y confusión. "Rozemyne, entiendo tu intención de apoyar a mi hija, y me honra tu cariño por ella, pero… ¿has pensado en cómo el ducado y las demás casas verán esta unión? Las alianzas políticas suelen basarse en matrimonios que fortalecen vínculos con otros territorios."

Rozemyne respiró hondo antes de responder. "Lo he considerado, Florencia. Pero mi relación con Charlotte no es simplemente una cuestión de poder. La idea es fortalecer Ehrenfest desde adentro, para protegerlo y estabilizarlo sin necesidad de involucrar a otros territorios. Las facciones están divididas, y en este momento, una alianza externa podría traer más inestabilidad. Si me caso con Charlotte, podremos presentar una unidad firme sin ceder a las presiones de los nobles."

Karstedt, siempre protector, lanzó una mirada reflexiva a su hija adoptiva. Luego de pedir permiso para hablar, estando en posición de caballo comandante, dijo"Es cierto que una alianza entre ustedes podría ser beneficiosa para Ehrenfest. Pero, Rozemyne, ¿entiendes las implicaciones? No será sencillo convencer a los nobles, y algunos pueden verlo como una amenaza a sus intereses."

Rozemyne mantuvo la mirada fija, con una determinación que asombró a quienes la rodeaban. "Lo sé, pero también sé que Ehrenfest necesita tiempo y estabilidad para consolidar el poder de Charlotte. Además, mi papel en el templo y mi influencia con las ciudades y comerciantes podría suavizar la transición. Podría ayudar a mantener el ducado en equilibrio mientras Charlotte toma el liderazgo con el tiempo."

Ferdinand observó atentamente a Rozemyne, sus ojos calculadores intentando desentrañar cada faceta de la propuesta. "Es una estrategia inusual, pero no es del todo descabellada. Sin embargo, para que funcione, necesitaremos el respaldo de las principales facciones y de los nobles más influyentes. De lo contrario, podríamos enfrentarnos a una rebelión interna."

Sylvester asintió, aunque su expresión aún mostraba dudas. "La facción Leisegang probablemente apoyaría esto, dado su apoyo constante hacia ti, Rozemyne. Pero no podemos asumir que será sencillo convencer a todos los nobles. Esta es una propuesta sin precedentes, y podría interpretarse como una amenaza a las tradiciones y a la estabilidad del ducado."

Bonifacio, que hasta entonces había escuchado en silencio, se inclinó hacia adelante, mirando a Rozemyne con sus ojos oscuros y severos. "Rozemyne, admiro tu valentía y tu disposición a sacrificarte por Ehrenfest, pero… ¿estás completamente segura de que quieres cargar con esta responsabilidad? Dejarás de lado muchas posibilidades. Además, Charlotte tendrá que ser informada y estar de acuerdo."

Rozemyne esbozó una leve sonrisa, segura de sí misma. "Ya hablé con Charlotte, y aunque fue una idea sorpresiva para ambas, sé que ella considera esta opción. Ambas entendemos lo que significa para el futuro de Ehrenfest y para nuestro propio destino. Además, hemos trabajado juntas en varias ocasiones y confío en su capacidad para liderar."

Sylvester suspiró, pasando una mano por su cabello en un gesto de frustración y reflexión. "Rozemyne, eres capaz de hacer cosas que ninguno de nosotros se atrevería a hacer o a proponer. Esta es una decisión enorme, y será un desafío presentar esto de manera adecuada a los nobles, y también a los otros territorios. Aún así… si Charlotte está dispuesta y ambos se sienten preparadas para lo que esta unión conllevaría… no puedo negar que podría ser una solución para preservar la unidad y fortaleza de Ehrenfest."

Ferdinand asintió, sus ojos reflejando una mezcla de preocupación y aprobación. "Es evidente que Rozemyne está dispuesta a hacer lo necesario para proteger al ducado. Pero esta no será una tarea fácil, y requerirá estrategias cuidadosas y de una defensa constante de su unión. Será crucial mostrar a los nobles que esta alianza no solo beneficia a Charlotte y a Rozemyne, sino a todo Ehrenfest."

Florencia asintió lentamente, su rostro iluminado por una mezcla de orgullo y tristeza. "Si este es el camino que ambas han decidido tomar, entonces haré todo lo que esté en mi poder para apoyarlas. Charlotte y tú son el futuro de Ehrenfest, y aunque esto sea un sacrificio, no tengo duda de que pueden lograrlo."

Rozemyne se sintió llena de gratitud y determinación al escuchar el apoyo de quienes la rodeaban. Sabía que este camino sería difícil y estaría lleno de desafíos, pero con Charlotte a su lado y el respaldo de su familia y sus aliados, tenía la certeza de que Ehrenfest podría superar las adversidades.

Sylvester finalmente asintió, con una mirada que reflejaba la decisión final del consejo. "Rozemyne, procederemos con tu plan. Pero debemos actuar con cautela. Tendremos que preparar el terreno y asegurarnos de que esto se interprete como un acto de fortaleza y unidad. Ehrenfest merece un futuro estable, y confío en que tú y Charlotte lo lograrán."

Con esas palabras, Rozemyne sintió cómo el peso de su decisión empezaba a tomar forma, y al mismo tiempo, la esperanza de un futuro junto a Charlotte comenzaba a hacerse realidad.

Chapter 4: 4. Estrategia peligrosa

Notes:

¡Gracias por sus comentarios! Me ayudan a repensar la obra jaja
Ahora sí está más guiado a la idea que decíamos en Facebook (Spoilers pesados y macizos)

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

La atmósfera en la sala era tensa. Charlotte, Sylvester, Ferdinand, Florencia, y Rozemyne se encontraban discutiendo estrategias para enfrentar la inminente resistencia que enfrentarían dentro y fuera de Ehrenfest. La propuesta de Rozemyne y Charlotte de unirse había abierto una grieta en las convenciones tradicionales de la nobleza, especialmente considerando las implicaciones de género y la complicada situación de sucesión en el ducado.

“Lo que proponemos puede causar un escándalo en la nobleza de Ehrenfest, y eso no es algo que podamos ignorar,” comenzó Sylvester, mirando a ambas con un semblante sombrío. "Si quieren mantener la paz y la estabilidad, debemos asegurarnos de que las facciones más tradicionales no vean esto como una debilidad o una provocación."

Rozemyne asintió, consciente de que cualquier cambio abrupto en el equilibrio de poder podría desatar conflictos internos. "Estoy de acuerdo. La idea de casarme con Charlotte es mi forma de asegurar que el ducado tenga estabilidad. Pero soy consciente de que la oposición no se dejará convencer tan fácilmente."

Ferdinand se mantuvo en silencio unos momentos, su mente procesando cada detalle de la situación. Finalmente, habló con su tono frío y pragmático. "La principal preocupación de nuestros opositores radica en la percepción de que ambas son mujeres y, por lo tanto, menos aptas para el poder. Por muy absurdo que suene, esa es la realidad. Necesitamos una forma de convencerlos de que esta unión no es una desventaja, sino una ventaja."

Rozemyne se llevó una mano al mentón, pensando en silencio. Una idea atrevida le vino a la mente y antes de pensarlo bien la dijo:

"Y si… me hago pasar por un hombre?" Rozemyne hizo la propuesta, observando con atención las reacciones de todos.

La sala quedó en silencio un instante antes de que las expresiones de asombro y escepticismo aparecieran en los rostros de los presentes.

Sylvester alzó una ceja, claramente confundido. "¿De qué estás hablando, Rozemyne?"

Rozemyne respiró hondo antes de continuar. "Escuchen, sé que suena ridículo, pero si me hago pasar por hombre, podríamos enfrentar la oposición con una justificación distinta. Podríamos decir que, debido a mi frágil cuerpo, me escondí bajo la apariencia de una mujer todo este tiempo. La ropa hace milagros, dependiendo de cómo se use de puede hacer un cuerpo parezca más femenino o masculino."

Florencia sonrió suavemente, y Sylvester negó con la cabeza. “Rozemyne, no te lo tomes a mal, pero la nobleza no aceptará tan fácilmente una excusa así. De hecho, probablemente solo aumentaría sus deseos de ponerte directamente en el trono, como el supuesto ‘verdadero heredero’.”

“Si fueras un hombre solo sería más problemático,” añadió Ferdinand, mirándola con un seño fruncido

La sugerencia fue rápidamente descartada entre las risas y negaciones de los demás, pero entonces Charlotte habló, con una calma que capturó la atención de todos.

“Tal vez... yo podría hacerme pasar por un hombre,” propuso Charlotte, con un destello de decisión en sus ojos. "Soy más alta que Rozemyne y tengo una complexión que podría ser interpretada como masculina a su lado, especialmente entre quienes no han tenido contacto directo conmigo. Podríamos decir que me hice pasar por una mujer para evitar la competencia directa con Wildfried quien había sido puesto como futuro Aun apenas nació, y que ahora que él ha fallecido, ya no habría conflicto así que he decidido retomar mi lugar en la carrera por el trono de archiduque.”

Las palabras de Charlotte se hundieron en la sala, llenando el espacio con una tensión palpable. Sylvester la miró, visiblemente aturdido por la seriedad en su propuesta, mientras Ferdinand permanecía en silencio, observándola con detenimiento.

"¿Estás realmente dispuesta a hacer eso, Charlotte?" preguntó Florencia, con un matiz de preocupación maternal en su voz.

Charlotte asintió, su expresión decidida. "Sé que es un sacrificio, madre, pero Ehrenfest me necesita. No quiero que Rozemyne soporte todo el peso de esta unión. Si presentarme como un hombre nos da una ventaja en las negociaciones, entonces estoy dispuesta a asumir ese rol."

Sylvester exhaló profundamente, frotándose el puente de la nariz, como si intentara procesar el peso de la propuesta. "Esto va más allá de cualquier cosa que hubiéramos imaginado…"

Rozemyne tomó la mano de Charlotte y la apretó con fuerza. “Gracias, Charlotte. Sé que esto es algo complicado, pero tu compromiso demuestra cuánto te importa Ehrenfest. Juntas, podemos hacerlo.”

Ninguno estaba muy seguro, pero al no tener mucho tiempo para seguir pensando en una mejor estrategia, Sylvester decidió que seguirían ese plan.

"entonces, ¿Qué haremos con su nombre? ¿Y sus vasallos? ¿Deberíamos conseguir más masculinos?"

Todos reflexionaron ante la pregunta de Rozemyne.

"Hermana, ¿Qué nombre me pondrías?" Preguntó Charlotte con una suave sonrisa, tomándose las cosas con calma.

Rozemyne a su vez también le sonrió dulcemente y pensó un momento antes de contestar.

"Hmm, solo se me ocurren como Charles, Carlos, Charlie"

"Haa, todos los nombres que propones son tan raros." Se quejó Ferdinand.

Sin embargo, la sonrisa de Charlotte no vaciló.

"Me agrada el nombres Charles."

"Esa es mí bonita Charlotte, ella sí me aprecia" se emocionó Rozemyne, juntando sus manos frente a su pecho, cuando se dió cuenta de su error. " Oh, bueno, mí lindo hermanito Charles" se corrigió, sin embargo recibió un suspiro general de los allí presentes.

"Por otro lado, sus vasallos, " volvió a centrar la conversación Florencia "creo que lo mejor es no cambiarlos todos abruptamente, sinó de forma moderada ir agregando caballeros y eruditos masculinos para su nueva socialización. En cuanto a los que ya están en su séquito, habría que hacer que formen un acuerdo de confidencialidad y que su respuesta sea que... Lord Charles siempre fue un hombre"

Le costó como les costaría a todos cambiar repentinamente la forma de referirse a Charlotte, sin embargo hizo su mejor esfuerzo.

"Me parece correcto" ante las palabras de Sylvester, todo quedó sellado.

Después de establecer una estrategia preliminar, la conversación se desvió hacia otro asunto delicado: el destino de los sirvientes y caballeros de Wilfried. La mayoría de ellos había pertenecido a la antigua facción de Verónica, y su lealtad no estaba asegurada. Era esencial que quienes fueran incompatibles o problemáticos fueran alejados de cualquier posición de influencia.

"Para la mayoría de los sirvientes y caballeros de Wilfried, propondría simplemente relevarlos de sus funciones", sugirió Ferdinand, siempre directo. “Aquellos que estuvieron alineados con Verónica y cuya lealtad es cuestionable no tienen cabida en esta nueva era.”

Sylvester asintió. "Estoy de acuerdo con eso. Sin embargo, hay algunos, como Lamprecht, que podrían ser útiles en otros roles."

Rozemyne interrumpió, con una pregunta que rondaba en su mente. "¿No podríamos asignarlos a otro candidato archiduque? Ya tienen experiencia sirviendo a un miembro de la familia ducal."

Ferdinand negó con la cabeza. "No sería prudente. No lograron proteger a su señor, y eso es una falla que cualquier candidato considerará inaceptable. Su lugar debe estar en posiciones más humildes en el castillo o en la orden de caballeros, pero no cerca de ningún futuro archiduque."

La conversación continuó en esa dirección, delineando la reubicación de aquellos que alguna vez fueron cercanos a Wilfried y asegurando que ningún rastro de la facción de Verónica pudiera socavar el equilibrio de poder.

✦ ❀ ❁ ❀ ❁ ❀ ✦

Más tarde, finalmente llegó el momento de la reunión con el consejo de Ehrenfest. Rozemyne, Charlotte–quien ahora portaba un atuendo masculino provisional en lo que hacían nuevas ropas para ella (ahora él) y su cabello sujetado hacia atrás –, Sylvester con Karstead, Ferdinand, Florencia se reunieron en el gran salón con los altos mandos y eruditos de la nobleza. La reacción de los presentes fue variada, con expresiones de asombro y extrañeza ante la apariencia de Charlotte comenzaron a susurrar.

"Silencio a todos. Hoy, cómo ya han notado, se tratarán temas importantes" comenzó a la vez que se sentaba el archiduque.

“Les presento a Charlotte,” anunció Sylvester con voz firme, “quien, a partir de este momento, retomará su identidad como Charles, el hijo de Ehrenfest.”

Un murmullo inquieto recorrió la sala, mientras algunos eruditos y nobles intercambiaban miradas perplejas. La reacción de Bonifacio fue inmediata: sus cejas se fruncieron, y su expresión se tornó severa.

“¿De qué estás hablando?,” comenzó, su tono mostrando claramente su desaprobación. “La idea de que Charlotte como hombre es totalmente absurda. ¿Qué clase de estrategia es esta?! No podemos negar que Rozemyne es quien posee el verdadero poder y apoyo del ducado. ¿Por qué simplemente no la ponemos a ella en el trono en vez de hacer este show?”

Sylvester mantuvo su compostura y miró a Rozemyne, dándole la palabra para que ella misma respondiera.

Rozemyne dio un paso adelante, su voz calmada pero firme. "Abuelo, mi lealtad siempre ha sido hacia Ehrenfest. Esto no es ninguna broma. Charles se estuvo haciendo pasar por Charlotte para no causar conflicto ante el proclamado futuro archiduque por Sylvester y ahora que nuestro hermano ha... fallecido, es el más capacitada para guiar nuestro ducado. Lo que proponemos no es una elección arbitraria; es lo mejor para nuestra estabilidad y futuro."

La sala quedó en silencio mientras las palabras de Rozemyne se asentaban. Bonifacio, aunque aún visiblemente insatisfecho, guardó silencio, reconociendo la decisión del Aub y la resolución de Rozemyne.

Finalmente, Sylvester miró a todos los presentes. “Entonces, estamos de acuerdo. Ehrenfest dará inicio a una nueva era bajo el liderazgo de Charles. Trabajaremos juntos para fortalecer nuestro ducado y asegurar su prosperidad.”

Una insegura voz habló, un erudito "Aub, ahora que Lord Wildfried ha fallecido, ¿Lady Rozemyne se comprometerá con... Lord Charles?"

Sylvester tomó un respiro antes de responder. "Esa es la idea, si Zent permite este compromiso." No dejó escapar en su voz que ese era uno de sus mayores temores.

Luego de un par de temas más sin tanta importancia, la reunión del consejo terminó, dejando una mezcla de escepticismo y aceptación en el aire. La estrategia era arriesgada, pero, si funcionaba, aseguraría un nuevo camino para Ehrenfest bajo el liderazgo de Charlotte y la guía leal de Rozemyne.

Notes:

Quiero agradecer a
lectorafan89 por su comentario acerca del séquito de Wildfried, ya me había olvidado de su presencia JAJAJ son muy equis, la verdad ya me había olvidado de ellos 💅