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Historias con Bocetos.

Chapter 2: Expansión de Alma

Chapter Text

Dibujo 2

 

"Expansión de Alma"

 

Publicado el Lunes, Enero 12, 2026.

 

Inspirado en Jujutsu Kaisen.

 

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"HAHAHAHAHAHAHA "

 

Pauline no pudo contener su propia risa mientras admiraba la escena en frente suyo. La llamada Estrella azul de Ebott, la Paciencia más fuerte del presente, tenía su cuerpo cubierto por cicatrices y heridas que se cerraban rápidamente, seguidas por un rastro verde de magia rasgo Amabilidad. Habían pasado alrededor de 3 horas desde que Frisk y ella llegaron a su lugar sagrado y favorito: un Barranco con un lago escondido en lo profundo del bosque de Ebott, este era un ritual diario para ambos tras acabada la escuela. Algunas parejas quizás fueran a caminar, otras se besaban y se divertían en cualquier lugar que pudieran encontrar, ya fuera un arcade, el cine, o la feria, pero Frisk y Pauline no una pareja normal. Nunca lo habían sido, ni nunca lo serían. Habían algunas emociones que solo podían transmitirse al chocar puños, y corazones.

 

Y si había algo que Pauline amaba más que nada en el mundo, era la emoción que recibía tras golpear a Frisk directo en el rostro mientras él le devolvía el golpe.

 

¿El motivo de su pelea el día de hoy?

 

"¡QUIEN PAGARÁ NUESTRA CENA ESTE DOMINGO ERES TÚ, FRISKY FRISK!"

 

Pauline gritó, antes de que su mano cubierta de verde viajara por su rostro, cerrando las heridas causadas por su espada, sus ojos se postraron en su mano ensangrentada, antes de agitarla a un lado, limpiándola levemente. En frente suyo, a unos cuantos metros, el actual embajador de los monstruos y el supuesto Cielo Rojo de Ebott City apuntaba su espada a ella, el metal plateado brillaba con una luz blanca gracias a los rayos del sol, como el suyo, su cuerpo también estaba cubierto de sangre y heridas recientemente cerradas, sus celulares descansaban lejos del campo de batalla dentro de sus mochilas, Frisk no sabía que tenía múltiples llamadas perdidas no solo de sus hermanos, también de su madre, su padre y sus amigos del Subsuelo. Ni él ni ella, tan concentrados en su combate como estaban, se habían acordado que hoy tenían que cenar todos juntos.

 

"¿Oh, en serio?~"

 

El octavo caído habló a la novena, ambos cayeron al Subsuelo al mismo tiempo, juntos. ¿Hasta ahora? en esa línea temporal tenían una vida feliz, pacífica y tranquila. Ambos estaban cansados, aunque Pauline estaba intentando pretender que estaba en su mejor momento, el terreno estaba cubierto de armas que empezaban a desvanecerse una a una. Frisk limpió un rastro de sangre que caía de su labio inferior, antes de que llegara a su mentón, mientras soltaba su espada, dejándola caer justo al lado de su pierna, Pauline descartó su espada de energía de sus dedos, se sentía cansada. Exhausta. El cansancio ya estaba alcanzándola. Era hora de terminar esto.

 

Ambos lo sabían, únicamente basados en sus posturas.

 

"¿Terminemos esto por hoy, entonces?~ a ninguno de nosotros le queda mucha magia"

 

La usuaria de Paciencia ladeó su cabeza a la derecha, antes de alzar su dedo índice, la misma postura que tenía antes de empezar la batalla luego de haberle lanzado un "Cyan invertido", diciéndole que, supuestamente, "él era el retador": si bien la piel y las vestimentas de Frisk estaban quemadas en algunas areas, los pantalones de Pauline, su chaqueta, camisa y el resto de su cuerpo fueron atacados por cortes todo el tiempo, desde el principio hasta el final. Con un aura celeste, perteneciente a Paciencia emanando de ella, él a su vez tenía una roja, perteneciente a Determinación, como uno esperaría. El Embajador castaño miró a su novia con una expresión feliz, pero solemne, mientras uno de sus ojos lentamente empezaba a abrirse, revelando una pupila de un color café claro, contrario a su pelo.

 

Antes de sonreír, confiado, al amor y rival de toda su vida.

 

"Por supuesto. Me disculpo por dañar tanto tu ropa, Pau pau. Todavía estoy aprendiendo a controlar las técnicas que aprendí de Chara en el Subsuelo"

 

"Sabes que no me importa. Nunca lo hizo, ¡Me encanta la adrenalina! ¡Realmente amo, Realmente amo! ¡REALMENTE AMO COMO ME HIERES!~"

 

Su respuesta fue una pequeña canción, una de sus favoritas, antes de extender sus brazos a los lados, como si intentara abrazarle, o invitándole a lanzarle un ataque cualquiera, no lo hizo. Reconocía esa canción, su título era "Irresistible". Una buena forma de describir lo que ambos sentían cada vez que peleaban, porque no era por odio. No. Era un acto de amor. Algunos adolescentes quizás disfrutaran besarse, acariciarse o comportarse románticamente, pero no ellos. Tal vez Frisk no estuviera bueno de la cabeza, pero estaba bien, porque ella tampoco estaba bien de la cabeza, y no tenía nada de malo. No lastimaban a nadie, porque luchaban tan lejos de la ciudad como fuera posible, para ir con todo antes de regresar. De momento habían pensado en ir a comer a Grillby's, pero Pauline prefería la casa de bistecs de Vulkin, por eso no estaba dispuesta a perder el día de hoy, no señor.

 

"Bien pues... Terminemos esto de una vez, ¿te parece?... te invito un helado"

 

"¡SABES LE DARÉ A NUESTRO AMOR CUATRO LETRAS COMO NOMBRE-E-E-E~ HE-E-E-EY!~"

 

Y yo amo... y yo amo como me hieres

 

Completó la estrofa en su mente, antes de que sus brazos fueran a su pecho, lentos pero seguros sus dedos empezaron a moverse: doblando los dedos índice y meñique de ambas manos, mientras que a su vez presionaba los dedos medio y anular juntos. Muy pocas personas habían logrado dominar una técnica como aquella, y, para su suerte, él era uno de ellos. De todos los gestos que uno podía adoptar cuando se trataba de esa rama particular de la magia, había elegido el llamado "Enmaten"; pero no porque Frisk se viera a si mismo como la parca o algo similar. No, todo lo contrario, peleaba para proteger a los que amaba, aunque algunos tuvieran que morir, como los que se oponían al tratado de paz entre humanos y monstruos, que no eran pocos. Algunos solo querían ver arder el mundo.

 

Su alma emergió de su pecho, con una luz roja rodeándola mientras que sus iris por fin empezaron a teñirse de rojo, en lugar de mantener su color marrón.

 

"Expansión de Alma..."

 

Los ojos de Pauline también brillaron, antes de que uno de ellos se cerrara levemente mientras abría el otro, como una maniática, la risa de su rostro salió por si sola. Le tomó algo de tiempo, pero se adaptó a su amor, aprendió a refinar el suyo luego de un tiempo, también gracias a sus batallas constantes obviamente, pero eso era otro tema. Si Frisk había elegido Enmaten para traer la muerte a todos los que alzaran su mano contra sus seres queridos, ¿entonces cuál había sido la respuesta de Pauline cuando por fin alcanzó la iluminación y rompió todos sus límites? algo que ni sus maestros, ni sus padres pudieron haber imaginado, y algo que, ni siquiera seres ancestrales como Asgore, Gerson y Toriel que habían sobrevivido la guerra entre Monstruos y humanos, no pudieron creer cuando lo vieron por primera vez.

 

Su signo había sido Marishiten. Un gesto representando a la mismísima diosa de la luz; a la luz cegadora que provenía del sol naciente todas las mañanas. ¿Y qué era el sol sino lo mismo que Pauline? una Estrella. El Astro rey de todo el sistema solar, pero no se consideraba a si misma una estrella porque quisiera atención de los demás como Mettaton. Era una estrella por su poder abrumador, por su fuerza, por sus talentos, y porque les usaba con la única persona que merecía lo mejor de ella, su afecto, su lealtad, amor y al único al que llamaría su compañero, su mayor confidente, y la persona con la que moriría.

 

Ese niño frente a ella.

 

"EXPANSIÓN DE ALMA!"

 

Le gritó de vuelta, antes de que su alma en forma de corazón celeste emergiera desde su pecho, brillando con poder y luz, palpitando violentamente mientras el mundo empezaba a cambiar alrededor de ambos. Desde el punto de vista de Frisk, el mundo se tiñó de rojo, y desde el punto de vista de Pauline, se volvió color Cian. Como si los cielos estuvieran chocando contra los fuegos del mismo infierno, pero no podía estar más lejos de la verdad. Lo que sucedía era que los cielos color rojo sangre, protegiendo el futuro próspero por el que tanto trabajaban los monstruos y los Humanos, luchaban contra las estrellas azules tan brillantes que si uno fuera a mirarlas, quedarían cegados por su radiante belleza.

 

No había manera de que perdiera. Los bistecs de la familia Vulkin les esperaban, y, en el peor de los casos, siempre podía jalarle las mejillas y hacer trampa usando sus "ojitos de cachorro" que tanto le gustaba ver.

 

"Eternidad Arcoíris."

 

"GALAXIA INFINITA!"